Entrevista

JUAN ABARCA CIDÓN, DIRECTOR GENERAL DEL GRUPO HOSPITAL DE MADRID

“Se deben promover los seguros de salud en lugar del copago”


Julio Villalobos

En nombre de la Sociedad Española de Directivos de la Salud queremos agradecerle las facilidades que nos ha dado para realizar esta entrevista. Estamos seguros de que será de interés para nuestros socios dada la gran expansión y el liderazgo que tiene el grupo Hospital de Madrid en la provisión de los servicios sanitarios privados en España.

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Juan Abarca Cidón.

Julio Villalobos: En las últimas Estadísticas de Establecimiento Sanitario con Régimen de Internado, aparecen datos muy interesantes sobre el sector privado. En concreto, el 34 por ciento de las camas de hospitalización y el 37 por ciento de los quirófanos que tenemos en nuestro país pertenecen a los hospitales privados. El 56 por ciento de las resonancias magnéticas instaladas son privadas; más de ocho millones de ciudadanos hacen uso de los hospitales privados, y casi un 15 por ciento de los profesionales que se emplea en el ámbito sanitario en España lo hace en hospitales privados. Esto supone alrededor de casi 7.000 millones de euros en compras y gastos en hospitales privados y unos 500 millones de euros en inversiones, que supone el 50 por ciento de las inversiones totales hospitalarias. Todo ello nos da una idea de la importancia de este sector dentro del panorama laboral y económico del país. ¿Qué valoración puede hacer de todo ello?

Juan Abarca: No se puede hacer una planificación sanitaria correcta a ningún nivel si no se cuenta con la Sanidad privada: a ningún nivel. Nosotros hemos constituido el IDIS [Instituto para el Desarrollo e Integración de la Sanidad] por esa razón. El IDIS está constituido por los principales operadores del sector privado sanitario en España, aseguradoras y proveedores sanitarios privados , con la intención de poner en valor la Sanidad privada y, en fin, de ponerla en el sitio que le corresponde dentro del panorama sanitario de nuestro paiso.

Obviamente, estamos a favor de cualquier tipo de colaboración con el sector público, de cualquier forma de poder trabajar con ellos (modelo de concesión o cualquier otro). Pero nuestro principal objetivo es la sanidad privada financiada por el usuario a través del modelo asegurador que significa mas del 60 por ciento de nuestra financiación.. Tenemos que informar a la gente porque, en efecto, hay mucha desinformación sobre la que hace la Sanidad privada, de la capacidad que tiene, de desenterrar mitos contra ella (como eso de que “si tienes algo grave, has de ir a la pública”,

Cuando me refiero al usuario, quiero decir por las aseguradoras, porque las aseguradoras las financia el usuario. Hay un 60 por ciento de esas aseguradoras privadas que están financiadas por el usuario, es decir, de manera independiente a la Seguridad Social; 20 por ciento de financiación privada pura y 20 por ciento de Seguridad Social. Es decir, la cuestión es que la mayor parte de los clientes de los hospitales privados están financiados por las aseguradoras, no por la Seguridad Social. Es que ése es un dato que tenemos que ir transmitiendo: el sector sanitario privado vive, fundamentalmente, del usuario que paga un dinero complementario.

En este mes de diciembre, el día 14, hacemos el primer acto de IDIS como tal, ya que entendemos que debe tener su espacio complementario al de la Sanidad pública, porque, entre los dos, constituimos la Sanidad española, y ésta no se puede obviar a ningún nivel. De hecho, quien ahora se va a incorporar al patronato (quienes van a dar su visión de la aportación de la Sanidad privada desde su punto de vista) son los representantes de los colectivos profesionales enfermeros (Máximo González Jurado) y médicos (Juan Jose Rodriguez Sendin); Fenín; Farmaindustria; Foro de Pacientes y Facme. Es decir: agentes transversales, porque creemos y promovemos, fundamentalmente y como medio de contribuir a la sostenibilidad del sistema sanitario, la existencia de un sector sanitario privado paralelo al sector público y en el cual además de los operadores directos participan el resto de agentes del sistema sanitario. Es decir un enfoque de la sanidad que promueva la mutua de complementariedad entre ambos sistemas , por encima de todo.

Del mismo modo que la Sanidad pública no puede ser independiente de la privada, nosotros no pretendemos ser una alternativa, pero es que hay una mutua de complementariedad, y tenemos que seguir luchando por que el usuario de la Sanidad privada, cuando tenga que elegir en aportar un dinero para salirse del sistema sanitario público, y, por ello, descarga a la Sanidad pública, que encuentre toda la satisfacción posible dentro del sector sanitario privado. Y no es justo que, en un momento determinado, si hay algo que no le cubre, tenga que empezar la cola desde el principio. O que, por el hecho de tener Sanidad privada, haya que pagarla y haya cosas que no tiene cubiertas.

De manera que, ahora, se está replanteando el sistema sanitario (por ejemplo, se está hablando del copago), cuando lo que debería hacerse, sin más, es promover que la gente se haga un seguro.

J.V.: En tiempos de Xavier Trias, ex consejero de Sanidad de la Generalitat de Cataluña, las pólizas de seguros privados tenían una repercusión a la hora de hacer la declaración de Hacienda…

J.A.: Tenemos un Comité Asesor, en fase de construcción, que está constituido por García Vargas [en alusión a Julián García Vargas, ex ministro de Sanidad], X. Trias y Sánchez Fierro [en alusión a Julio Sánchez Fierro].

En provincias donde hay un hospital (y no haya competencia) se podrá mantener, pero yo creo que, en las grandes capitales, tiene que prevalecer necesariamente la asistencia de los grandes grupos, porque la Medicina va hacia la búsqueda de la eficiencia y la eficacia, y eso se consigue con sinergias. Creo que el sector sanitario privado se está replanificando a sí mismo. Hay una serie de hospitales que, si no se han adaptado, tendrán que hacerlo porque, si no, probablemente no aguanten el tirón debido al control del gasto sanitario que se está haciendo. Creo que el sector va claramente hacia la integración, pero no sólo a la integración de pequeños grupos (como se está haciendo hasta ahora), sino a la de grandes grupos.

J.V. ¿Qué características tiene su grupo en relación a otros grupos de hospitales?

J.A.: Todos los grandes grupos hemos intentado tomar conciencia de dar un buen servicio para intentar, con un planteamiento a medio y largo plazo, poder ser rentable. ¿Cuál es nuestra diferencia? Muy sencilla y muy objetiva: que tenemos todas nuestras estructuras, todo nuestro grupo, en la misma comunidad autónoma, a diferencia de otros grupos. Eso nos permite tener una serie de sinergias tanto desde el punto de vista corporativo como, sobre todo, desde el punto de vista médico. ¿Por qué? Porque nosotros redistribuimos a nuestros pacientes en la Comunidad de Madrid y los podemos ir mandando a uno u otro sitio porque acumulamos suficiente volumen de pacientes para hacer viables unidades que, de otra forma, serían impensables desde el punto de vista médico. Eso es una diferencia importante con respecto al resto de grupos. Podemos dar un paso más en la oferta sanitaria al usuario del sistema sanitario privado en la Comunidad de Madrid.

J.V.: Cuando el ciudadano tiene capacidad de elección (por ejemplo, con el modelo Muface), mayoritariamente elige la provisión privada. ¿Por qué cree que sucede así?

J.A.: Por una cuestión de eficiencia pura y dura. Ése es uno de los grandes mitos que tenemos que cambiar: el de la calidad de la Medicina privada, que se da por supuesta porque, en efecto, hay seis millones de usuarios que la pagan y el 87 por ciento de los funcionarios optan por ella en el modelo Muface desde hace veinte años. Por otra parte, además de dar más calidad, la Sanidad privada es claramente más eficiente que la Sanidad pública desde el punto de vista de la gestión.

J.V.: En este sentido, ¿crees que puede haber algún problema de distinta accesibilidad en función de la comunidad de que se trate, cierta inequidad sanitaria entre unas y otras?

J.A.: Con relación a la inequidad, yo creo que una asistencia en Sanidad privada como la que tenemos en España no es lo que favorece la inequidad. Lo que favorece la inequidad es que haya una Sanidad pública que se agote. Eso es lo que favorece la inequidad. El sistema sanitario público español es universal y tiene que favorecer la equidad como principio para todos los españoles. En el acceso y en las prestaciones. Y, si no llega a hacerlo –como vaticinan algunos informes– , lo que sucede es que la atención de las enfermedades por comunidades autónomas es distinto.

La Sanidad privada, constituida como está en España, donde es un complemento extra a la Sanidad pública, lo que ayuda es a descargar la Sanidad pública, y eso favorece que en ésta haya equidad.

J.V.: Pero sucede que, en España, los asegurados son muy heterogéneos, y hay comunidades como Cataluña, País Vasco y Madrid que tienen un porcentaje alto de asegurados (más del 20 por ciento) mientras que otras, como Extremadura ó Castilla-León, lo tienen muy bajo. Es en este sentido en el que me refería a la inequidad de que la gente pueda pagar por medio de un seguro complementario.

J.A.: Sí, pero lo que tenemos que hacer es que la gente que lo pueda pagar, lo pague, para que la pública llegue bien a quien no lo puede pagar.

J.V.: ¿Te refieres a que hubiera una póliza única que pudiera ser pública o privada?

J.A.: No. Me refiero a promover y estimular el que la gente pague un suplemento para optar por el sistema privado, para que el sistema público llegue con las máximas garantías a aquel que no se lo pueda permitir.Lo que no puede ser es que los ocho millones de usuarios de la Sanidad privada que pagan, dejen de pagar la Seguridad Social, porque entonces quebraría, ya que ésta también está financiada en parte por esta población.

J.V.: Está claro que la fuente de financiación procede de los Presupuestos Generales del Estado. Pero a cada español nos toca unos 1.100 euros de media en gastos de salud. Entonces, se trata que uno tuviera la opción de poner estos 1.100 euros como póliza aseguradora, y que lo pueda poner en la pública o en la privada.

J.A.: No, no. Nosotros no tenemos esa concepción. Eso es una posibilidad de un modelo distinto. Todos tenemos 1.100 euros, pero hay quien puede pagar un poco más, ¿no? Pues favorezcamos que los que pueden pagar un poco más lo paguen para que se vayan al sistema privado, y al que no lo puede pagar que no le toque 1.100 €, sino 1.700 €, porque cada vez se necesita más dinero para cubrir las necesidades sanitarias. Ése es el problema.

El problema es que, si mañana desaparecieran los ocho millones de usuarios que pagan la Sanidad privada, sólo habría 1.100 euros para todo el mundo, nada más, de modo que el sistema sería deficitario. Si se consigue sacar a una gran parte de la población a la Sanidad privada financiada por ellos mismos, al que no se lo puede permitir le tocan 1.700 euros.

J.V.: En el entorno de crisis económica en el que nos movemos, el estímulo de la eficiencia, en principio más del lado de la Sanidad privada, debería beneficiar eso, ¿no? Es decir, en el marco de un problema de sostenibilidad, todos estamos de acuerdo en que no podemos gastar más que el aumento de la riqueza de nuestro país, y esto tiene una caducidad. ¿Crees que el uso de la eficiencia en la provisión privada puede ser una herramienta para salir de la crisis?

J.A.: Todo lo que sea Sanidad privada eficiente favorecerá que la gente se plantee la posibilidad de salir del sistema público. Hoy por hoy, la alternativa más realista en la Sanidad privada es que sirva de complemento y ayuda a la sostenibilidad del sistema sanitario público. Se habla, por ejemplo, del copago, pero, ¿cuánto dinero se recauda con el copago?

J.V.: Yo creo que, en el caso del copago, la finalidad principal no es recaudar, sino dejar patente a la gente que la Sanidad no es gratis.

J.A.: Pero es injusto para la gente. Yo creo que el planteamiento es injusto cuando, además, ya hay ocho millones de usuarios que pagan el copago voluntario. Yo creo que se descargaría mucho más al sistema si mañana hubiera un millón de usuarios que decidiera pagar ese dinero, porque cada persona que paga a una aseguradora descarga, en teoría, 1500 euros por año, así que multipliquémoslo por un millón y veremos lo que se ahorra el sistema.

J.V.: Lo que ocurre es que, hasta ahora (probablemente los hospitales privados han evolucionado tecnológicamente), los que teníamos póliza privada la utilizábamos con inteligencia, es decir, para el día a día y, en caso de padecer un proceso grave, acudíamos a la pública. Por otra parte, ya hemos comentado que una de las herramientas que estamos utilizando en pro de la eficiencia son las concesiones, por ejemplo en Valencia y en Madrid. Yo creo que, en cambio, vuestro grupo no ha optado por esta alternativa. ¿Hay alguna razón estratégica que lo explique?

J.A.: Sí, estratégica porque nosotros, como te dicho, hemos desarrollado hasta ahora toda nuestra actividad en la Comunidad de Madrid, donde tenemos una marca reconocida como Sanidad privada. El habernos metido, en la Comunidad de Madrid, a un modelo de concesión hubiera sido desvirtuarlo. Tambien ahí una razón conceptual ya que nosotros somos empresa de provision de servicios y con el modelo ppp uno pasa a ser asegurador de un riesgo y esta fuera de nuestros comentidos. Además, una cosa es que yo, particularmente, pueda estar a favor de cualquier fórmula que ayude a mejorar la gestión, entre ellas el modelo de concesión (y, por supuesto, estoy a favor, porque todo lo que sea reducir gasto es imprescindible), y otra cosa es que esté de acuerdo en cómo se ha planteado. En mi opinión, tal como se ha planteado, no encaja con nuestro planteamiento de servicio, con el que creemos que debe tener la Sanidad pública.

J.V.: ¿Hay oportunidades para vuestro grupo en la atención de la Ley de Dependencia, o vosotros enfocáis vuestra estrategia exclusivamente a la atención de los pacientes agudos?

J.A.: No. Yo creo que, en efecto, cada uno tiene que tener su papel, su sitio y su espacio, y, personalmente, no creo que los hospitales agudos tengan que tener residencias, ni que las residencias tengan que tener funerarias.

J.V.: En el mes de julio presentasteis el IDIS, que, bueno, creo que es una idea para aportar una visión diferente y corporativa de la Sanidad privada como aportación al Sistema Nacional de Salud. Me gustaría que me contaras cómo surgió y cuál es la misión y objetivos estratégicos que os habéis planteado

J.A.: Los objetivos están centrados. Llevamos dieciocho meses trabajando para ello. Esto se gesta porque, realmente, no hay una institución que pueda representar los intereses de todo el sistema sanitario privado. Es decir, existe una federación de clínicas; existe una Unespa… Sin embargo, pese a que la Sanidad privada ha prosperado mucho en los últimos años, no existe una institución que represente y ponga en valor los intereses de la Sanidad privada.

¿Cuáles son lo objetivos del IDIS? Primero, ser una referencia para el sector sanitario privado desde el punto de vista sociopolítico; y segundo, que la Sanidad privada ocupe una parte imprescindible de cualquier planteamiento sanitario español que se realice. Es decir, no se puede hablar de Sanidad privada desde ninguna perspectiva o enfoque si no se cuenta con ella, ya que constituye un tanto por ciento imprescindible para el sistema sanitario español. Yo creo que ha venido bien llegar a un consenso, quitarnos los complejos que pudiéramos tener (no tenemos por qué acomplejarnos ya que disponemos de una Sanidad privada muy competente), y mirar aquella parte de cosas que nos unen.

J.V.: Supongo que, en las organizaciones privadas, no hay ninguna duda de la figura del gerente, director ó consejero delegado. ¿Te parece que están bastante maniatados los gerentes públicos? ¿Es una figura útil, o crees que habría que mirar más hacia un liderazgo médico o a otra clase de figura en los hospitales públicos?

J.A.: Lo que creo es que hay que despolitizar la Sanidad a todos los niveles, y que quien manda en los hospitales es quien está en ellos. Es decir, quien tiene que mandar en el hospital (obviamente con una labor de coordinación con el resto de las áreas que confluyan) tiene que ser el gerente. Y creo que el gerente de la pública no es un gerente, porque un gerente tiene que gestionar , cosa que no se puede hace si no no se tienen herramientas para serlo.

Creo que habría que intentar, en la medida de lo posible, que en la Sanidad prevalecieran los criterios médicos respecto a los políticos.

Creo, también, que hay que intentar hacer viable la Sanidad pública, pero en ella debe prevalecer el servicio a la viabilidad económica. En la Sanidad privada, si no hay viabilidad económica no hay nada…, pero, con todo, debe prevalecer en ella el servicio y la rentabilidad pasando por la viabilidad económica. En cambio, en la Sanidad pública puedes tener servicios que se tengan que mantener porque no queda más remedio, porque se deba prestar ese servicio con independencia de su viabilidad.

J.V.: Pero, en el fondo, tiene que ser sostenible. Si se da el lujo de tener servicios que no sean rentables, o que no se puedan mantener –mejor dicho–, otros tendrán que compensarlos…

J.A.: Yo creo que la figura del gerente es una lástima desde un punto de vista conceptual, porque yo conozco gerentes de la pública estupendos, con mucha capacidad, pero que no tienen posibilidad o herramientas de gestión.

J.V.: Hay grupos hospitalarios financiados públicamente, no es el caso del vuestro. ¿Ha sido por dificultades de negociación?

J.A.: En Madrid hay una oferta sanitaria pública muy grande y muy competitiva, muy buena. Nosotros tenemos una relación con la Sanidad pública que no llega al uno por ciento de la facturación, y tampoco nos hemos peleado demasiado por tenerla. Al revés: siempre hemos estado dispuestos a colaborar con la Sanidad pública (y lo hacemos habitualmente), y somos el grupo sanitario a nivel privado más importante en Madrid. Pero cada uno en su sitio.

J.V.: ¿Quiere añadir alguna cosa más?

J.A.: Quiero señalar que las sinergias con la Federación de Clínicas Privadas son máximas, porque ellos llevan a cabo una labor de patronato y, nosotros, una labor sociopolítica a partir del IDIS.

J.V.: Mi impresión es que las federaciones de clínicas privadas nacionales y locales no tienen, a menudo, objetivos convergentes

J.A.: El problema es que todo va hacia una planificación sanitaria, de manera que si se tiene una Sanidad descentralizada en la que las competencias las poseen las comunidades autónomas, lo que tienen que tener más peso son las federaciones regionales.

J.V.: Mi percepción es que predominan más los interese personales que los generales a la hora de defender un objetivo común.

J.A.: Pero por eso las sinergias con el IDIS son máximas, porque en éste tenemos que dejar nuestras diferencias. El IDIS es un planteamiento de cohesión, de imagen: un planteamiento diferente.

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