Información sobre SEDISA

Los gerentes aspiran a un sistema de acreditación que haga efectivo el objetivo de la profesionalización


Publicado por Silvia C.Carpallo en El Médico Interactivo

Madrid. 19-11-2010 / Los gerentes sanitarios españoles aspiran a un sistema de acreditación que haga efectivo el objetivo de la profesionalización. No en vano, los dos principales ejes de la Sociedad que agrupa a estos directivos (SEDISA) se centran en la profesionalización de la función directiva y la formación continuada.

Así lo ha señalado su presidente, Joaquín Estévez, en un acto en el marco de las Jornadas Nacionales de la Sociedad Española de Directivos de la Salud (SEDISA), que se ha celebrado en Madrid bajo el lema ¿La gestión sanitaria está en entredicho?

En este encuentro, entre otras problemáticas, se ha querido replantear el tema de la gestión del medicamento tras la percepción de la crisis económica, con la que también están teniendo que lidiar las industrias farmacéuticas y los gestores sanitarios de los hospitales españoles; y la gestión de las tecnologías.

La mesa “Los directivos sanitarios ante la crisis” ha cerrado estas jornadas. El consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Javier Fernández-Lasquetty, que ha clausurado la sesión de la mañana, ha querido transmitir un mensaje claro: “la formación, capacidad y dedicación diaria de los equipos directivos son un gran activo del Sistema Nacional de Salud”, como ha señalado, para añadir que “en tiempos de crisis, como a los que nos enfrentamos, los buenos gestores sanitarios, y así son los españoles, salen fortalecidos por su alto nivel de exigencia”.

Centrado en la Sanidad madrileña, Fernández-Lasquetty ha incidido en que para el gobierno de Madrid la Sanidad es una prioridad, prueba de ello, ha dicho, es que en los presupuestos del año 2011 todas las consejerías del gobierno regional descienden excepto la de Sanidad, que crece un 0’6 por ciento, “lo que nos va a permitir mantener la calidad de los servicios públicos que demandan los ciudadanos”.

Y con respecto a la gestión sanitaria en la CAM, ha destacado su complejidad, dado en que en Madrid se han puesto en marcha nuevas formas de gestión para asegurar la sostenibilidad sin mermar la calidad asistencial ni la investigación. “Gracias a ellas se han podido construir ocho hospitales en la legislatura pasada”.

Hasta cinco modelos diferentes de gestión tiene la Sanidad madrileña, que Fernández-Lasquetty ha enumerado: 22 hospitales gestionados con fórmulas clásicas, siete con fórmulas de colaboración público privada, dos bajo fórmula de fundación y uno con el modelo de concesión. En los próximos años, ha anunciado la incorporación de tres nuevos centros a la red hospitalaria, bajo fórmula de concesión; y un cuarto hospital, el Gómez Ulla, que se adherida al sistema de pago por proceso clínico.

A la hora de hablar de la crisis, ha destacado campos en los que se está trabajando como la centralización de las compras que han logrado ahorros de hasta el 60 por ciento en la adquisición de material sanitario. “Lo que permite invertir más en Sanidad”, ha dicho el consejero, que, por último, ha alabado las bondades del nuevo sistema de libre elección de médico y centro sanitario que “ha traído consigo cambios en la gestión, pero que busca también una modificación de principios y de valores en el punto de partida del sistema sanitario, que es la relación entre el médico y paciente”.

Un modelo que se está aplicando en países muy importantes de Europa, en los cuales ha supuesto una mayor eficiencia de los servicios, como ha dicho. Gestión de medicamentos La primera mesa de la mañana ha estado dedicada a la gestión de los medicamentos, en ella directivos de Sanofi Pasteur MSD y Roche, junto con gestores vascos, ha coincidido en que el problema sin resolver en el aumento del gasto farmacéutico no son los precios, sino la falta de control en el incremento de prescripción de recetas.

Asimismo han incidido en el control de las oficinas de farmacia de los hospitales y en la necesidad de mejorar en competitividad. Tal y como comentaba la moderadora de la mesa, Luz del Valle, de la junta directiva de SEDISA, “hay una relación triangular entre pacientes, organizaciones sanitarias e industria farmacéutica, que tienen intereses coincidentes, pero prioridades distintas”.

Gran parte de las claves principales las ofrecía Sergio Montero, director general de Sanofi Pasteur MSD, “el problema sin resolver es la inflación de las recetas, lo que nadie ve es que su número sigue aumentado y al final ésta es la causa del incremento del gasto farmacéutico”. Este incremento, según el experto, se debe a diversos factores, ya que, como él mismo citaba “el aumento de la edad no lo explica todo”. Sobre los problemas que acusaban la insostenibilidad, ya no sólo del sistema, sino de las empresas que dependen del mismo, Montero apuntaba que “el gasto en los hospitales no cambia en volumen pero sí en valor, pese a la introducción de genérico, el gasto crece a un 9 por ciento, ¿es esto sostenible?”.

Igualmente, respecto a la deuda pública que ocasiona, añadía que “la deuda media, pese a las diferencias por Comunidades Autónomas, es de unos 281 días, es decir, más de nueve meses, y esto, indudablemente, también afecta a la sostenibilidad”. Ha coincidido con su compañero de mesa Gregorio Achutegui, gerente del Hospital de Cruces, que ampliaba su argumento señalando que además, “la sobrevaloración de activos en anteriores años han generado el elevado nivel de endeudamiento actual”. Sobre la inflación de las recetas el gestor explicaba que “se puede gestionar bastantemente bien, y la vía es el número de recetas y el uso racional del medicamento, lo malo es el crecimiento se va a centrar en los productos especializados, que son notablemente más caros y más difíciles de evaluar en cuanto a su efectividad”.

Para todo este problema proponía una línea de acciones en la que ponía como clave de todo la calidad de la prescripción y adecuación de las indicaciones, lo que se traslada también al cada día más importante papel de las oficinas de farmacia de los hospitales, que debían reforzar el control de seguimiento terapéutico de los productos de toda domiciliaria. Para todo ello la apuesta debía pasar por la prescripción, la validación y la dispensación electrónica.

El lado oscuro de la restricción del gasto Jorge Ramírez Montero, director financiero de Roche, iniciaba, por su parte, su exposición, haciendo visible al auditorio la situación real que atraviesa esta empresa. Se ha puesto en marcha un plan de reestructuración que va a reducir 6.000 empleos a nivel mundial, 190 de los cuales iban a afectar a españoles. Con estas cifras, su conclusión sobre la gestión del medicamento no podía ser otra sino la de reflexionar sobre que “algo no estamos haciendo bien”. A esto añadía que “el principal problema es el déficit público, así es imposible gestionar bien nuestras empresas y nuestros hospitales”.

Sobre ello añadía que la situación de su empresa, se veía agravada en este aspecto, puesto que el 75 por ciento del negocio estaba dedicado a los hospitales. Igualmente, añadía que gran parte de su línea empresarial estaba enfocada a buscar las necesidades específicas de los clientes, a apostar por investigación e innovación con la búsqueda de nuevas moléculas dedicadas a sectores diana, al igual que a gestionar talento por parte de los recursos humanos, todo ello suponía un importante porcentaje de gasto. Por otra parte, el directivo de Roche hacía visibles nuevos problemas de la gestión española del medicamento, “para salir de este agujero tenemos que mejorar la competitividad, España está en el puesto 42 de países, esto nos tiene que hacer reflexionar”.

Crear pdfVer en pdf | Versión para imprimir de este documento Versión imprimir | Enviar la referencia de este documento por email enviar por email