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Sistema Kirus del Hospital Santiago en Vitoria

La tecnología como herramienta de seguridad en el procedimiento quirúrgico


Marzo 2011 M. Luz del Valle, Jesús Muñoz, Luis Hernández, Rafael Grases, Eduardo Intxausti.

En los últimos años se ha desarrollado, a nivel nacional, un estudio de efectos adversos ligados a la hospitalización, conocido como (4) ENEAS 2005, en el que se detectan 1.603 pacientes con eventos adversos durante la hospitalización (desde una muestra de 5.624), resultando que el 9,3% estaban relacionados con la asistencia sanitaria y, directamente con la asistencia hospitalaria un 8,4%; el 42,8% de los eventos adversos se consideró evitable.

En la actividad asistencial hay áreas donde la consecuencia de los errores tiene una repercusión habitualmente mucho más severa que en otros campos. El área quirúrgica, las unidades de cuidados críticos, la atención urgente en procesos de gravedad o todas las acciones sobre recién nacidos o pacientes con bajas defensas, serían algunos de los puntos más críticos.

Objetivo

El objeto de este artículo se centra en el Bloque quirúrgico. Se presenta un sistema de Seguridad que integra distintos procedimientos de seguridad asistencial. Utilizando la tecnología más avanzada, incorpora sistemas de radiofrecuencia de control y detección del paciente, checklist automatizados, integrados en la Historia Clínica Unificada del Hospital, junto con sistemas de reconocimiento de voz y emisión automática de informes.

Todo el proceso quirúrgico se controla automáticamente, desde que el paciente entra en el área quirúrgica hasta que sale del área de reanimación post-anestésica sin que requiera que los profesionales registren información de las distintas etapas, más allá de observaciones individualizadas que quieran introducir, pudiendo realizarlo en tiempo real en el propio quirófano.

Es un avance de lo que viene denominándose quirófano inteligente e integrado. El sistema comienza a actuar antes de la llegada del paciente al quirófano.

Secuencia de actuación

Previamente a la cirugía, los cirujanos deciden la intervención y el paciente se incluye en la lista quirúrgica del hospital. Toda la información del paciente y la asociada a la intervención se registra en la base de datos del Hospital. Todas las pruebas asociadas se introducen en el mismo sistema. El anestesista dispone de un sistema de checklist para la consulta de preanestesia, que le facilita la revisión y asegura el proceso.

Cuando se programa la intervención y el paciente acude al hospital, se le coloca una pulsera de identificación que, posteriormente, será la que permita al sistema de radiofrecuencia (RFID), identificar su desplazamiento por las distintas zonas del área quirúrgica. El personal de enfermería dispone de su sistema de checklist que facilita el seguimiento de las tareas de preparación quirúrgica.

En el Área Quirúrgica, la detección es automática, el sistema de radiofrecuencia está integrado con el de la Historia Clínica y guía a los profesionales en los distintos protocolos que se realizan en quirófano. El funcionamiento del sistema de identificación está basado en la comunicación por señales de radiofrecuencia entre elementos emisores y receptores. Los pacientes llevan la pulsera con un chip que emite una señal (única por paciente) que es recibida por la estación ubicada en el quirófano o las zonas que interese identificar (URPA...). El sistema le identifica y proporciona información clínica del paciente, datos de la intervención y resultados de pruebas diagnósticas, así como información de los procesos a llevar a cabo.

El sistema se encarga del registro automático de las horas de realización de la secuencia de acciones en el proceso, así como de incorporar los comentarios que los distintos profesionales deseen introducir en cada momento. Las imágenes y la historia del paciente se consultan electrónicamente en el propio quirófano. La confirmación de la secuencia desarrollo de la intervención se realiza a través de micrófonos inalámbricos o pantallas táctiles. Las observaciones que se introducen en tiempo real son interpretadas por el sistema de reconocimiento de voz, que las traslada automáticamente al episodio clínico.

Finalizada la intervención, el sistema continúa el seguimiento del paciente en su traslado hacia la unidad de reanimación post-anestésica, hasta que sale definitivamente del Área Quirúrgica.

El informe de la intervención, se emite automáticamente con los datos previos del paciente, la secuencia de la intervención y las observaciones añadidas.

Beneficios del sistema

Cabría distinguir entre los beneficios que proporciona el sistema de forma inmediata, de aquellas posibilidades y ventajas que aporta para un análisis ulterior del funcionamiento de la actividad quirúrgica:

• Mayor seguridad de los procesos quirúrgicos con control en tiempo real de paciente-intervención-lateralidad

• Incremento de la estandarización y homogeneización de la asistencia quirúrgica, ya que exige un consenso previo de los protocolos y técnicas de las intervenciones quirúrgico-anestésicas, médicas y de enfermería. Con impacto directo en la disminución de la variabilidad y la posibilidad de seguimiento y análisis posterior.

Eliminación del papel en la zona quirúrgica y acceso a información centralizada y en tiempo real.

Fiabilidad absoluta a través del registro automatizado de tiempos con el sistema de radiofrecuencia y de voz.

Emisión automática del informe quirúrgico.

Monitorización en tiempo real del desarrollo del proceso quirúrgico desde cualquier área del Hospital, sin requerir la presencia en el área quirúrgica.

Evaluación y Conclusiones

El sistema está implantado en todo el bloque quirúrgico del Hospital Santiago para las intervenciones programadas, en cuanto a las funciones de identificación de pacientes, tipo de cirugía, control quirúrgico y de lateralidad, así como el registro automático de tiempos. Toda la cirugía programada dispone de registro de tiempos on line.

La protocolización secuenciada de las intervenciones se ha definido para los procedimientos quirúrgicos más frecuentes del hospital: cirugía de cataratas, varices, hernias, prostatectomía, RTU láser verde y cirugía traumatológica protésica.

Actualmente, se está trabajando en la fase de implantación y extensión a las tareas de anestesia, así como las de enfermería. Se han consensuado los protocolos de actuación y de registro de datos, entre los que se incluye el checklist prequirúrgico.

El sistema de emisión automática de informes se ha probado y se encuentra en fase de extensión a todos los cirujanos del bloque quirúrgico, ya que requiere el adiestramiento individualizado del sistema de reconocimiento de voz.

Como resultado fundamental, se destaca la ausencia de incidencias quirúrgicas en cuanto a identificación de tipo de cirugía en paciente y lateralidad.

Con la finalización de la implantación de la secuenciación será posible un estudio pormenorizado de la variabilidad clínica. Actualmente se pueden extraer datos de la duración media de las intervenciones en función del tipo de cirugía, que se pueden utilizar en programación.

En definitiva, la calidad y fiabilidad del registro obtenido facilita el análisis de variabilidad de los procesos quirúrgicos, en sus distintas fases lo que a su vez permite identificar mejoras dentro de todo el proceso, desde la programación hasta la salida del paciente de la zona quirúrgica. Todo ello tiene un impacto directo la calidad y seguridad del paciente y, en el rendimiento quirúrgico y, por tanto en la mayor eficiencia de los recursos quirúrgicos del hospital, una de las áreas de mayor coste del hospital.

Lecciones aprendidas

En el proceso de implantación, en las primeras fases se apreciaba un cierto rechazo, ya que algunos profesionales desconfiaban del sistema. Asumían que se incrementaba el grado de control de sus actuaciones por el sistema de registro automatizado y, además eran reacios a la presencia de micrófonos en el área quirúrgica. Con el tiempo se han ido habituado al sistema y lo asumen como un recurso más.

El sistema de registro automático, está resultando de gran utilidad. Se creó un grupo de mejora que revisó todo el proceso quirúrgico. El contar con datos fiables de tiempos de preparación, de ocupación quirúrgica fue fundamental para proponer medidas de mejora no sólo a nivel de estructura, sino incluso en la programación y en el apoyo de recursos. Actualmente hay un rendimiento quirúrgico del 89%.

Los beneficios que proporciona el sistema son fundamentales a la hora de facilitar su implantación entre los profesionales. La adecuada explotación de los datos obtenidos, con la participación de cirujanos y resto de personal sanitario son elementos claramente favorecedores de su implantación y extensión.

Desde una perspectiva de futuro, el quirófano se va transformando y asemejando a un laboratorio de ingeniería. Además de los sistemas de radiofrecuencia, de reconocimiento de voz, de traducción automática, se utilizan los neuronavegadores, equipamientos de radiología diagnóstica intraoperatoria, etc. La integrabilidad de los distintos sistemas es fundamental. Se requiere un tiempo de asimilación de la tecnología para rentabilizar al máximo las ventajas que proporciona. Será decisivo contar con los profesionales sanitarios del área quirúrgica, así como las de apoyo para garantizar su aprovechamiento.

(1) Estudio Nacional de Efectos Adversos ligados a la hospitalización. Eneas 2005 Ministerio de Sanidad y Consumo. 2006 www.msc.es/organización/sns/plan CalidadSNS

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