ARTÍCULOS

Sostenibilidad del sistema sanitario en España


Dr. Carlos Alberto Arenas Díaz.

1. INTRODUCCIÓN.

La sostenibilidad del sistema sanitario es un problema clásico que ahora se ha vuelto a poner de actualidad pública debido a la situación de crisis económica que vivimos y que afecta especialmente a España. Desde os años 60 se puso de manifiesto que el gasto sanitario de los países industrializados crecía sistemáticamente por encima del PIB. Parece que el interés sobre este asunto aumenta en las épocas de crisis y disminuye en épocas de bonaza cuando sólo se habla del mismo en foros técnicos, mientras que ahora es un problema que afecta a la opinión pública. Ya en la anterior crisis económica de principios de los 90 en España hubo una iniciativa parlamentaría que tuvo como fruto el Informe de la Comisión Abril, sobre medidas de eficiencia y sostenibilidad del Sistema Sanitario Español. Dicho informe tenía propuestas muy interesantes; algunas se han ensayado en las nuevas formulas de gestión que se han ido implantando en el sistema nacional de salud a los largo de estos últimos años y otras muchas interesantes quedaron el olvido. En la situación actual de crisis económica profunda donde bajo la crisis financiera subyace un problema de competitividad de nuestro país, es más importante que nunca hacer una análisis objetivo de la situación económica y sanitaria de España y de sus Sistema Sanitario para saber que medidas deberían de tomarse para garantizar la sostenibilidad del mismo aumentando la eficiencia y disminuyendo el gasto sanitario sin afectar el resultado final de salud de la población.

2. SITUACIÓN ECONÓMICA DE ESPAÑA

La situación económica española es muy complicada; en diciembre de 2011 hemos alcanzado más del 21% de paro lo que supone unos 5 millones de parados junto con un estancamiento de la economía productiva y una contracción importante del consumo. Con un sector público dimensionado según criterios políticos de bonanza económica cuando los ingresos eran elevados y había superavit de caja en las administraciones y una hiperinflación del gasto público en los años justamente anteriores a la crisis ahora tenemos que lidiar con unos gastos fijos corrientes de las administraciones públicas superiores a los ingresos y con pocas perspectivas de incremento de los ingresos, debido al estancamiento económico, lo que ha hecho que la prima de riesgo española se dispare a niveles cercanos a los 500 puntos básicos.

En España al elevado número de parados se suma el alto número de pensionistas y de funcionarios e las distintas administraciones públicas lo que hace que tengamos una gran presión sobre las arcas del estado y de las comunidades autónomas actualmente vacías… Ello hace que en la situación actual las administraciones públicas prioricen sus pagos en las nóminas de los funcionarios, las pensiones y las prestaciones por desempleo dejando los capítulos de inversiones y gasto corriente y pago a proveedores en un segundo lugar, dándose retrasos importantes en los pagos a proveedores.

Como se observa en la tabla España ha pasado de tener un meritorio puesto 22 en el ranking mundial de competitividad a estar en el puesto 42 en el 2010 y seguramente estemos en puestos por debajo del 50 en 2011.

En el gráfico anterior se observa descalabro y actual estancamiento de nuestra economía productiva muy dependiente del mercado inmobiliario y del turismo.

n cuanto a destrucción de empresas en 2011 hemos vuelto al número de empresas del año 2003 lo que supone la destrucción de unas 600.000 empresas. Se ha producido la ruptura burbuja inmobiliaria, hundimiento en las ventas de pisos y de automóviles. Aunque no sea nuestro tema nuclear como gestores si quisiéramos alertar en nuestro informe de algunos de los lastres de nuestra economía española que será absolutamente necesario abordar para mejorar la situación y que ponen en peligro la sostenibilidad de nuestro estado del bienestar en general.

1. El exceso de carga administrativa en nuestro PIB por la gran expansión del tamaño de la administración pública y el coste de la misma que hace que no seamos competitivos por el exceso de los gastos indirectos que lastra el precio de nuestros productos, ya que repercute en ellos a través de los impuestos directos e indirectos.

El figura de se observa como la carga administrativa en España es especialmente elevada comparativamente a países de nuestro entorno al ser mayor su porcentaje sobre el PIB

2. La baja productividad. Por las costumbres españolas y los métodos de trabajo, horarios, la cantidad de incapacidades temporales y las horas laborales perdidas.

En sanidad según un informe reciente de antares consulting destaca:

 Una alta tasa de absentismo que oscila entre el 9-12% comparado con la media nacional del 5,3%.  Las horas de actividad asistencial directa se sitúan en proporciones alrededor del 50-57%.  El rendimiento de horas dedicadas a la actividad asistencial directa se sitúa en cifras alrededor del 60% (sobre ese 50-57% de horas de atención directa). Por lo tanto, existe una capacidad de mejora del rendimiento del 40%.  Los rendimientos difieren intracentros e intercentros, demostrando que la capacidad de mejora es posible. Esto supone inequidad para la población por e ineficiencia de asignación.

Como se observa en el gráfico los costes laborales unitarios han crecido más comparativamente en España que en otros países donde se ha moderado esa subida.

Estos dos problemas requieren abordajes estructurales y profundos para ser resueltos o al menos mejorados como la estricta regulación y dimensionado del sector público y la necesaria reforma en profundad de los estatutos de personal tanto funcionario como estatutario público para primar la productividad y la eficiencia como valores esenciales del servidos público sin centrarse exclusivamente en la seguridad del puesto, además de una reforma general en profundidad de nuestro mercado laboral.

3. GASTO SANITARIO PÚBLICO Y CRISIS ECONÓMICA

Es totalmente conocido que el gasto sanitario en los países industrializados tiende a crecer por encima del PIB en cualquier período, pero además si nos encontramos en una situación de crisis económica la situación se complica por la enorme tensión presupuestarias que produce sobre la economía de las CCAAs, donde la sanidad es la partida más importante. En la siguiente figura se observa la evolución del gasto sanitario público en España y su previsión de crecimiento.

Ya la sanidad es la partida presupuestaría más elevada del presupuesto de las CCAAs y si la evolución sigue a este ritmo incrementalista será imposible de sostener. Podemos enumerar los siguientes factores que contribuyen a tensionar al alza el gasto sanitario en España

 1. En tiempos de crisis la gente acude más a la medicina pública evitando pagar la medicina privada al bajar el nivel adquisitivo de la población.

 2. La población de España cada vez envejece más y sabemos que casi el 80% del consumo de recursos sanitario se produce en mayores de 65 años.

 3. Incremento de la población en algunas regiones de España sin incremento de la financiación. En la siguiente figura se observa el envejecimiento poblacional en España y el incremento de la esperanza de vida junto con la inversión de la tendencia demográfica donde hay más mayores que jóvenes y la evolución del gasto en pensiones contributivas y recursos públicos destinados a los mayores.

 4. Los canceres han aumentado mucho en nuestra sociedad al estar expuestos a más carcinógenos y estilos de vida para el desarrollo del cáncer. El tratamiento de estos procesos es cada vez más precoz y en líneas generales más caro.  5. Los tratamientos y técnicas diagnósticas mejoran día a día; y cada vez resulta más caro tratar bien a un paciente, con la máxima calidad disponible por la evidencia científica.  6. Las farmacéuticas y proveedores de tecnologías sanitarias presionan a los sanitarios y a las autoridades para introducir las nuevas técnicas y productos más caros.  7. Los pacientes presionan a sus médicos y sanitarios para recibir la máxima tecnología disponible en sanidad: existe una creencia social de que en sanidad cuanto más mejor, además la gratuidad total incita al uso de los servicios siendo el país más hiperfrecuentador de consultas médicas de Europa, produciendo una hiperinflación de procesos técnicas induciendo iatrogénica. En la siguiente tabla se observa el incremento del gasto de farmacia y como cada vez aumenta la parte gratuita para el paciente.

 8. Los gastos de personal han aumentado mucho. En tiempos de bonanza económica muchas comunidades se lanzaron a una carrera para retribuir mejor a sus profesionales a base de aumentarles sueldos, precios de la hora de guardia, complementos de productividad, carrera profesional, etc. Esta política se hizo a veces para captar profesionales a otras comunidades autónomas en épocas de escasez de los mismos, y también por políticas para mantener la paz social y de imagen ya que “vende” mucho ante la opinión pública decir que contrata más personal sanitario. En la siguiente figura de una encuesta nacional sobre la sanidad podemos observar que para la población lega en temas sanitarios la visión de cómo se mejora la sanidad se centra casi exclusivamente en la mejora de las plantillas e infraestructuras.

 9. Han crecido los gastos en infraestructuras sanitarias de manera extraordinaria e los últimos años, ya que además de la legítima necesidad de nuevos servicios e instalaciones, en épocas de bonanza económica se ha sido muy generoso en la construcción de nuevas infraestructuras sanitarias y mejoras de las mismas ya que inaugurar Hospitales, Centros de Salud y nuevas unidades da mucho rédito político.  10. La prevención y la promoción de la salud, aunque se consideran imprescindibles, todavía no tienen un papel global e intersectorial en toda la sociedad, con lo cual se producen resultados mediocres en cuanto a modificar hábitos nocivos y estilos de vida que suponen un gran carga de gasto sanitario; por ejemplo el tabaquismo: tenemos la edad de inicio del hábito más precoz de Europa y estamos a la cabeza en la prevalencia de fuamdores, o las dietas inadecuadas y el sedentarismo: somos el país de Europa con más sobrepeso, etc.  11. Ineficiencia de asignación: Hay una falta de recursos para pacientes crónicos y con problemas sociales y de dependencia: falta de programas de atención a crónicos, falta de camas de media estancia, falta de recursos sociales y de coordinación con los servicios sociales para abordar de manera integral y eficiente la cronicidad y la dependencia.  12. Aumento de cartera de servicios en diferentes Comunidades Autónomas sin consenso previo en el Consejo Interterritorial de Salud. De nuevo en épocas de superavit económico en las administraciones públicas se procedió por parte de muchas Comunidades Autónomas a mejorar y ampliar sus carteras de servicios en muchas ocasiones para obtener ventajas políticas y sociales, pero sin que dichas ampliaciones de carteras de servicios hayan sido refrendadas `para todo el SNS, lo que ha producido cierta fragmentación de las prestaciones sanitarias, siendo muchas distintas según las CCAAs; algunas en temas importantes como puede ser el calendario vacunal y las vacunas incluidas en el mismo. Ejemplos de prestaciones nuevas introducidas en algunas CCAAs son: ampliación de la cartera de servicios en prestaciones odontoestomatológica, prestaciones de cambio de sexo, reconocimientos médicos preventivos a adultos, financiación de lentes u otras prestaciones ópticas y oftalmológicas, etc.  13. Presión mediática y social: En nuestra sociedad actual en salud no se tolera el fallo, la demora, ni la baja calidad.  14. La introducción de alta tecnología y nuevos tratamientos no está regulada ni centraliza; muchas veces se introduce al libre albedrío del profesional, del Hospital o en todo caso de la Comunidad Autónoma; el papel de las Agencias de evaluación de Tecnologías Sanitarias es meramente consultivo y sus trabajos influyen poco a los clínicos.  15. El personal de las instituciones sanitarias sigue siendo en su mayoría estatutario. El estatuto del personal sanitario no se ha modificado en la línea de incentivar positivamente a los más eficientes y productivos y negativamente a los ineficientes e improductivos. La cultura del café para todos desincentiva la buena praxis que queda como decisión ética del profesional. El régimen laboral sigue centrado en la estabilidad y blindaje del puesto de trabajo tanto en los profesionales de base como en muchos mandos intermedios que no se eligen según su capacidad de gestión, sino criterios de antigüedad o influencia dentro de la organización.  16. El régimen jurídico de la instituciones sanitarias sigue siendo en la mayoría administrativo, lo cual merma la eficiencia en muchos aspectos de gestión de recursos humanos (ya citado) como provisión y compra de servicios, así como de posibilidades de financiación. Esto hace que proliferen las nuevas formulas de gestión en las estructuras de nueva creación, sobre todo nuevos hospitales.  17. Sigue sin regularizarse la profesionalización de la gestión sanitaria. Los gestores de un perfil más profesional priorizan la eficiencia frente a criterios de crecimiento de recursos y relumbrón personal o partidista que tienen los gestores de perfil político.  18. La Sanidad se ha usado como herramienta política. Los principales criterios, como hemos visto, para la creación de nuevas infraestructuras, aumentos de carteras de servicios e implementación de nuevas tecnologías han sido políticos y no técnicos. Estos hechos nos llevan a la conclusión que la sanidad esté en manos de la administración pública por la influencia de los criterios políticos no es garantía de control de gasto, sino que puede aumentarlo innecesariamente por la escasa influencia que se puede ejercer sobre el personal funcionarizado estatutario y del uso de la sanidad como elemento de rentabilidad política o de desgaste por parte de los partidos en la oposición, que tienden a fomentar la ecuación de cuanto más se haga y gaste en sanidad mejor.

4. FINANCIACIÓN SANITARIA EN LAS COMUNIDADES AUTÓNOMAS

Como hemos dicho la financiación sanitaria es la partida más grande del gasto sanitario de las Comunidades Autónomas pero no todas las Comunidades Autónomas hacen el mismo esfuerzo financiero para sufragar su sanidad lo que demuestra problemas de equidad a la hora del reparto de recursos para la sanidad por parte del estado a las distintas Comunidades. Diferencias que son históricas pero se acrecientan con el tiempo lo que hace que se rompa la equidad territorial en cuanto a la posibilidad de prestación de servicios y en cuanto al endeudamiento que deben soportar unas comunidades u otras dependiendo de su mayor o menor financiación proporcional.

En la siguiente figura se muestra el presupuesto per capita de las diferentes CCAAs durante los años 2007 al 2009: Se observa que en general es incrementalista y que hay diferencias notables: desde un presupuesto de alrededor de 1150 € en la Comunidad Valenciana y Madrid a cerca de 1700 € per capita en el País Vasco y Extremadura

PRESUPUESTO SANITARIO PER CAPITA EN LAS CCAAS EN EUROS

Pero además si analizamos el gasto real sanitario vemos que es sistemáticamente mayor al presupuesto y también existen diferencias notables según CCAAs. En la siguinte tabla con el gasto real de 2010 destaca el Pais vasco con una gasto real cercano a 2000 € por paciente, mientras que la Comunidad valenciana, baleares y Madrid siguen moviéndose en cifras cercanas a 1200 € lo que supone 800 € per capita de diferencia. Diferencias significativas que pueden suponen una quiebra real de la equidad.

Sin embargo cuando analizamos lo que cada CCAA destina a financiar su servicio regional de salud, y analizamos el esfuerzo presupuestario de las CCAAs a la hora de destinar recursos a la sanidad sorprende ver que las que tienen menos gasto per capita son las que más destinan de su presupuesto a financiar la sanidad como demuestra la siguiente tabla:

Destaca la Comunidad Valenciana que ha destinado en el período 2007-2010 el 41,3% (el más alto dentro de las CCAAs mientras cabe recordar que tenía el gasto per cápita más bajo) de su presupuesto a sanidad, mientras que el País Vasco sólo dedico el 35% de su presupuesto a sanidad y tenía el gasto per cápita más gasto entre las CCAAs. También destaca Navarra por el mucho menor esfuerzo que tiene que dedicar a Sanidad (el 21% de su presupuesto) mientras tenía en 2010 el sexto gasto más alto de entre las CCAAs. Evidentemente las CCAAs que dedican menos esfuerzo presupuestario a la Sanidad son las que tienen concierto económico propio (País Vasco y Navarra) y que claramente están más financiadas por población que las demás.

Aún a pesar de esas diferencias de esfuerzo presupuestario que deberían corregirse en un futuro para poder hablar de justicia distributiva en España estos porcentajes son muy elevados y si como muestra la tabla se les suma los gastos sociales y los destinados a ecuación vemos que las CCAAs tienen la mayoría de su presupuesto (de media el 67% y en la Comunidad Valenciana llega casi al 75%) comprometido en gasto social que no tiende a disminuir sino a mantenerse y crecer. Por ello las CCAAs todas están tratando de contener esté gasto y de hecho el presupuesto del año 2011 es sistemáticamente menor que el presupuestado en 2010, debido a recortes lineales en sueldos y en factura farmacéutica merced a los diversos decretos de ajuste.

Sigue destacando por encima de los demás el presupuesto per capita del País Vasco y Navarra frente a los de las Islas baleares y la Comunidad Valenciana. Sin embargo estás reducciones de los presupuestos de 2011 realizados en la esperanza de que las medidas macroecónomicas realizadas sobre el gasto farmacéutico y el de personal surta efecto lo que están provocando en la práctica un mayor déficit, ya que lo que tendría más efecto sobre el gasto sanitario sería realizar reformas en profundidad del sistema ni de manera generalizada al control de proceso asistencial de manera que sea lo más eficiente posible. Vamos a analizar algo más detalladamente las dos vías propuestas: Necesidad de reforma del sistema y de trabajar en la mejora de los procesos para hacerlos más eficientes. Estos son los dos ejes de cambio profundo que pueden llevar a la consecución de medidas duraderas eficiencia lo que redundará en una reducción de la necesidad de financiación del “Core Business” de nuestras organizaciones que es como tratamos a los pacientes y para ello hay que contar con la dirección de los técnicos y el apoyo y complicidad de los profesionales.

5. NECESIDAD DE REFORMA DEL SISTEMA SANITARIO. ALTERNATIVAS DE GESTIÓN.

Existe un consenso generalizado sobre la necesidad de reforma de los sistemas sanitarios en todo el mundo para hacerlos más eficientes ya que suponen cada vez un mayor porcentaje del PIB del presupuesto nacional, desde el 15% del PIB en EEUU, media del 8,5% en la OCDE. Por otra parte como hemos dicho desde los años 50 el gasto sanitario se incrementa anualmente por encima del PIB nacional en los países desarrollados. Pero hay estudios que demuestran mayor gasto no se corresponde con unos mejores resultados de salud como ya demostró Lalonde en los años 70 en un estudio clásico.

Y que llegado a cierto punto a mayor gasto sanitario no aumentan la expectativas de vida ni la calidad de vida de los países.

Por otra parte en nuestro sistema sanitario por imperativos legales, éticos y de justicia social se necesita mantener la igualdad de acceso (equidad), mejorar la rapidez en la atención (control de las listas de espera), mejorando la humanización, y la personalización en el trato, todo ello con la máxima calidad: esto son demandas universales que influyen en las opciones políticas de los ciudadanos.

Además como técnicos sabemos que es fundamental la búsqueda de la eficiencia en nuestro sistema y hay que desarrollar instrumentos para mejorarla; la gestión clínica, la gestión de procesos, la evaluación continua con reingeniería de los procesos, la medicina basada en la evidencia, evaluación de las tecnologías sanitarias, el benchmarking para evaluarse con los mejores y estimular el avance mediante la comparación con los iguales excelentes, las estrategias de atención a los pacientes crónicos, reorientando el sistema hacia la cronicidad y la mejora de la calidad de vida, telemedicina, paciente experto, sanidad 2.0, etc.. También es necesario potenciar la promoción de la salud y la prevención de la enfermedad mediante actuaciones multisectoriales para mejorar la salud global de la población ya a pesar de tener la esperanza de vida más lata del mundo junto con Japón según el último informe sobre las salud mundial de la OCDE está se ha estancado debido a que también estamos a la cabeza en prevalencia del sobrepeso y del hábito tabáquico. Sin embargo a pesar de la necesidad de efectuar cambios también es sabido que los sistemas sanitarios son muy difíciles de cambiar por los siguientes motivos:  Concepto de dependencia de senda o inercia: Es muy difícil cambiar la senda seguida por un sistema tan grande, complejo y con tantas inercias como el sistema sanitario público sobre el que convergen intereses profesionales, grupos de presión e ideologías políticas.  Teoría del comportamiento político de las organizaciones y los seres humanos. Los grupos de privilegios y de poder de un sistema que están en la zona de confort (con baja exigencia frente a alto beneficio personal) frenan cualquier cambio que suponga una disminución de sus derechos y aumento de sus obligaciones.  Teoría económica del comportamiento humano: el egoísmo y la actitud autointeresada tiende al maximizar el interés personal en detrimento de los demás o el bien común, por lo que son imprescindibles los elementos de control.  Las clase política tiene escasos conocimientos técnicos de la gestión sanitaria y las posibles soluciones para mejorar los sistemas sanitarios y no está dispuesta a asumir los riegos derivados de una reforma del sistema.  El análisis objetivo del sistema de salud es complejo; se usa mucho el discurso meramente político, subjetivo y pasional que sustituye al discurso racional (por ejemplo la polémica público-privado).

Ante todo ellos desde diversos foros se reclama un pacto de estado por la sanidad ya que será inevitable entrar en reformas, que estén lo más consensuadas posibles y no se use la sanidad como arma electoral y política. Esté pacto no ha sido posible hasta ahora y se sigue polemizando demagógicamente con la sanidad en las campañas electorales; por ejemplo en cuanto tratar de deslegitimar la gestión privada de experiencias como las concesiones administrativas, en el sistema sanitario, igualándola desde algunos sectores políticos e ideológicos, con privatización de la sanidad, lo cual no es en absoluto cierto ya que la, financiación, titularidad y control último de la cartera de servicios y calidad de la prestación siguen siendo pública. De hecho uno de los caminos parciales de reforma por los que se ha adentrado nuestro sistema sanitario ha sido dotar, a cualquier nueva infraestructura de gestión y prestación asistencial de cierta entidad que había que crear como nueva acción, de personalidad jurídica propia, regida por derecho privado (como fundaciones, consorcios, o cooperativas), o realizar contratos de concesión administrativa al amparo de la legislación sobre nuevas formulas de gestión en el SNS. De está manera se trata de dotar de agilidad y capacidad de gestión a estás nuevas estructuras en detrimento de la tradicional adscripción administrativa de los centros con las limitaciones que conlleva en cuanto a la gestión de recursos humanos (personal funcionarial o estatutario con u régimen jurídico igualitarista y pensado para el blindaje de puesto) y derecho público con la rigideces que conlleva para gestionar estructuras y servicios tan dinámicos y que requieren agilidad de respuesta como la prestación sanitaria. En las siguientes tablas se puede observar las diferencias entre la gestión tradicional directa regida por derecho público y administrativo de la gestión alternativa de derecho privado.

Tabla 3. Capacidad de influencia de los gestores sanitarios y de la autoridad sanitaria sobre los distintos actores en función del modelo de gestión, pública tradicional o alternativa regida por derecho privado.

La experiencia empírica de los gestores sanitarios y diversos trabajos avalan los datos de está tabla. En la gestión tradicional la capacidad de influencia del gestor sanitario es sistemáticamente más baja sobre aspectos claves de la organización que influyen directamente en el coste-eficiencia de la prestación y por tanto en la sostenibilidad. Los mandos intermedios son figuras claves dentro de las organizaciones sanitarias que tradicionalmente se ha organizado de manera jerárquica alrededor del jefe de servicio o sección y la supervisión o coordinación de enfermería. Dichos puestos cada vez más son gestores y es necesario que los ocupen personas con habilidades de gestión para gestionar recursos humanos y materiales, sin embargo se sigue dando la paradoja de hacer nombramientos de jefes de servicio o sección en función de sus habilidades y conocimientos clínicos casi exclusivamente. Todos sabemos que una excelente actitud y formación clínicas no presuponen excelencia en gestión. En general la experiencia en la sanidad pública es que los jefes más colaboradores con la institución y la dirección suelen ser aquellos cuyo nombramiento es provisional y de libre designación que por tanto pueden ser removidos de sus puestos de manera discrecional si no están alineados con los objetivos institucionales. Esto no es óbice para que existan también jefes colaboradores y comprometidos con la institución entre los jefes con plaza en propiedad, sin embargo ello queda a decisión personal del jefe y debido a un compromiso personal con la institución que todos poseen en mayor o menor grado. Suelen ser famosos y a veces temidos por los gestores los jefes de servicio llamados “patas negras”, aquellos que tienen su plaza ganada por oposición y “de por vida”; amparados en la legislación anterior, y que por tanto saben que, a menos que tengan alguna actitud claramente delictiva, no van a ser removidos de sus puestos; por supuesto no pueden serlo por no seguir las directrices institucionales y por no cumplir los objetivos de la institución, no se conoce ningún caso en que hayan podido ser cesados por eso, cuando es algo fundamental para institución. Por ello también en general la atención primaria suele ser bastante disciplinada con los objetivos y directrices institucionales ya que en ella los mandos intermedios no son fijos. En las concesiones administrativas u otros centros de gestión privada la propia naturaleza de los cargos no es de por vida sino como los de cualquier empresa, donde el mando intermedio es útil en la medida en que impulsa la organización en la dirección marcada por los objetivos institucionales o planes estratégicos y aporta demás el valor de ser un gestor del cumplimiento de los objetivos institucionales y no sólo un gestor de los objetivos únicamente personales. En el tema de la influencia de los gestores sobre el profesional ocurre algo similar y además hay que llamar la atención sobre el hecho de que el profesional en el sistema sanitario jerarquizado suele establecer como prioritarios a la hora de ofrecer su lealtad y colaboración primero al grupo antes que a la institución y que la influencia del mando intermedio sobre el mismo es mucho más determinante que la de los directivos. En los centros de titularidad privada el profesional sabe que tanto su continuidad laborar como su promoción dependen de la adherencia a los valores y fines de la institución antes que a los del grupo profesional concreto. De todos modos hay restricciones as políticas de recursos humanos derivadas en general de la rigidez normativa del mercado laborar en España y un modelo de negociación colectiva obsoleto y rígido. Respecto a la capacidad de influencia sobre el proceso asistencial, es evidente que en los centros de gestión alternativa se pueden conseguir mucha más adherencia del profesional a las vías clínicas, guías de práctica clínica y protocolos institucionales, y además de tiende a controlar la indicación según criterios de coste eficiencia. Sobre los recursos materiales al igual que la negociación con proveedores y las posibilidades de financiación el margen de los gestores de las formulas alternativas suele ser mucho mayor que en los centros públicos, pudiendo establecer tanto negociaciones con los proveedores como planes de financiación y un control mayor de los recursos en general. El gestor público tiene que asumir unos presupuestos dados y casi inamovibles normalmente escasos. Tampoco tienen capacidad legal de negociación con proveedores, aunque en la práctica se haga, ya que todo debe someterse a la ley de contratos de las administraciones públicas que tiene una serie de rigideces que a veces se soslayan de manera indebida por necesidades apremiantes. En cuanto a las relaciones laborales en la gestión pública vienen perfectamente definidas u normativizadas hasta el más mínimo detalle, incluyendo los regímenes retributivos y las famosas “funciones” de cada colectivo, lo que da lugar a no pocos conflictos y existe mucha sindicalización, aunque la mayoría de las veces el trabajador usa el sindicato para tener una representación legal laboralista personal. En las concesiones la situación es más flexible y se pueden desarrollar políticas de recursos humanos ligando de manera mucho más potente salarios a cumplimiento de objetivos y a actitudes.

Además hay algunas otras características diferenciadoras entre la gestión tradicional pública y las nuevas formulas de gestión que exponemos en la siguiente tabla.

En está tabla también se resumen algunos aspectos diferenciadores de la gestión pública frente a la alternativa. En general las plantillas son más ajustadas en centros como las concesiones administrativas y más homogéneas ente instituciones primando la eficiencia el ratio de personal suele ser más bajo pero sin afectar a la calidad asistencial. En los centros públicos las plantillas suelen ser más homogéneas y ajustadas en atención primaria donde se dimensionan según ratios establecidos y conocidos, sin embargo en la atención hospitalaria se suele dar una ineficiencia de asignación e inequidad territorial ya que los grandes hospitales universitarios tienden a estar más dotados proporcionalmente que los demás por encima de sus mayores necesidades relativas a la mayor complejidad de procesos que pueden atender ya a tener unidades de referencia. Es decir se sospecha que en la asignación de recursos humanos y establecimiento de plantillas por centros han influido a veces más los criterios de poder organizacional y profesional que las necesidades reales. Esto demuestra la política predominante en la empresa donde en muchos centros públicos es interés de los grupos de profesionales con más poder en el centro, entendiendo poder como capacidad de influir decisivamente sobre los indicadores clave o core de la institución: demoras, estancia media, índice de ambulatorización, gasto farmacéutico per capita, etc. En cuanto a la autonomía de los gestores en ambos casos suele estar limitada en el caso de las concesiones administrativas y gestión alternativa por la consecución de beneficio y cuadrar el presupuesto con los gastos, mientras en la gestión pública ahora con la crisis parece que se buscará gestores que sean capaces de ajustarse al presupuesto para disminuir el déficit, sin embargo en circunstancias nos tan críticas económicamente se ha primado como factor limitante para la actuación de los gestores de la sanidad pública el que no provoquen conflictos internos o externos con sus medidas. La agilidad y capacidad de reacción y adaptaciones de los centros de gestión alternativa es generalmente mucho mayor por razones obvias. Respecto al como se ejerce el control de gestión en las instituciones públicas tiende a ejercerse mediante normas, dirección por objetivos, evaluación de los mismos y tratar de dar unos incentivos generalmente escasos. Respecto a las tendencias inflacionistas en el modelo público es derivada de un mayor uso de la tecnología y de tratar de tener siempre la mejor tecnología disponible al no haber muchos incentivos hacía la racionalización para el profesional hay una hiperinflación de las indicaciones de pruebas y tratamientos. En la gestión privada puede existir también tendencia a la inflación de pruebas diagnosticas y tratamientos, en definitiva de actos médicos sobre todo evidentemente si se financian por acto medico, por ello es imprescindible siempre desde el punto de vista de la eficiencia económica de asignación contratar y financiar siempre los modelos de gestión alternativa y privada per capita ajusta; ya que en ese caso el efecto es el contrario, el gestor tenderá a producir el mínimo número actos posibles y regular la demanda para conseguir la eficiencia máxima (la máxima efectividad con el menor coste). En esté caso el papel controlador de los financiadores (la administración) se debe centrar en que la indicación sea adecuada para evitar la selección adversa, mientras que en el primero (caso del pago por acto) se debe controlar la calidad de la indicación para que no sea excesiva. Hay además un aspecto que consideramos positivo de las formulas alternativas de gestión sanitaria frente a la gestión directa que es la transferencia de riesgos. Efectivamente en la gestión directa sobre la administración pública gestora recae toda la responsabilidad y el desgaste es directo de la administración. En la externalización de la gestión a través de Concesiones administrativas u otras formulas legales, la financiación y el control de la prestación que se ofrece siguen siendo públicos pero la gestión de la misma es privada con lo cual hay una autentica transferencia de riesgo hacía la empresa: El riesgo es compartido. Otras ventajas que se suelen argumentar para avalar la externalización de servicios es:

 Posibilidad de ofrecer incentivos muchos más potentes a los profesionales para primar la producción eficiente y el cumplimiento de objetivos estratégicos (calidad, demoras, coste-eficiencia).  Trasmisión de responsabilidades gestoras a los profesionales y mayor implicación de los profesionales en la gestión clínica al tener más incentivos para ello.  Se suelen cumplir los objetivos ya que están especificados por contrato de manera más continua y contante. Además están más autogestionados y autorregulados al depender la continuidad del contrato del cumplimiento de los mismos. Lo cual ahorra muchos costes de transacción que se producen en la gestión pública tratando de estimular y convencer para cumplir los objetivos.  Los indicadores de eficiencia (coste) y de producción por unidad de personal son mejores en términos generales en estas formulas de gestión que suelen tener plantillas más ajustadas en la parte asistencial y más generosas en aspectos estratégicos como son los sistemas de información y control de gestión.  La prestación per capita a igualdad de condiciones (cápita ajustada por riesgo y edad y cartera de servicios igual en extensión y calidad) suele ser un 30% más barata que en la gestión directa.  Los resultados finales en salud, evidenciados en indicadores de calidad de vida, esperanza de vida, complicaciones distintos indicadores de mortalidad, son iguales o mejores en las instituciones de gestión alternativa o indirecta.  En ellas hay un especial fomento y aplicación de la Medicina basada en la evidencia y gestión clínica, mientras que la de gestión directa pública el desarrollo es más desigual dependiendo del interés del jefe de servicio y apoyo de los facultativos.

6. INFORMES SOBRE EL SISTEMA SANITARIO Y SOSTENIBILIDAD

Si ánimo de ser exhaustivos vamos a comentar de manera sucinta algunos de los últimos informes sobre el sistema sanitario español que incidan especialmente sobre su sostenibilidad. Ya hemos hablado al principio pero merece la pena destacar que en 1990 se creo en el Congreso de los Diputados a tenor de una proposición no de ley del grupo parlamentario del CDS, la Comisión de Análisis y Evaluación del Sistema Nacional de Salud presidida por Fernando Abril Martorell que se constituyo en nueve subcomisiones de trabajo e integro a técnicos y profesionales gestores de gran prestigio en la sanidad española, además se solicito opinión a más de 100 organismos públicos y privados, se entrevisto a todos los Consejeros de Salud de las CCAAs, se pidieron dictámenes a asesores nacionales y extranjeros y se realizaron viajes in situ a analizar el sistema sanitario de varios países europeos. En total se recopilaron más de 1000 documentos. Ese ingente trabajo dio como resultado un informe, conocido vulgarmente como Informe Abril, con 64 recomendaciones desde nuestro punto de vista extremadamente acertado, riguroso, valioso y atrevido, y quizá por está última característica no llegaron a ser aplicadas sus recomendaciones, aunque algunas sí pero bastantes años después. Llama poderosamente la atención que el resumen de la situación que hace el informe y que transcribimos sea plenamente vigente más de 20 años después sobre todo en la parte del sistema de gestión directa pública.

1- la Atención Primaria, que tiene la responsabilidad funcional de ser la “puerta de entrada” y orientación principal del sistema de cuidados, continúa en un lento proceso de transformación hacia formas asistenciales más eficaces. En muchas ocasiones, produce un excesivo consumo de medios diagnósticos y terapéuticos, así como desequilibrios asistenciales que sobrecargan la actividad de los hospitales por la vía de las consultas externas y las urgencias; 2- el porcentaje del gasto sanitario público que absorbe la Asistencia Especializada aumenta notablemente en los últimos nueve años con un simultáneo descenso del que corresponde a la Atención Primaria; 3- la Medicina Preventiva y la Salud Pública no tienen aún el relieve que les corresponde en una concepción global y moderna de la Medicina, en la educación sanitaria de la población y en la promoción de la salud; 4- el Sistema público carece de una visión global y empresarial de servicio, coarta, más allá de lo necesario, la libertad de elección de los usuarios y adolece de relaciones despersonalizadas, falta de información al paciente y sus familiares y un entorno escasamente confortable; 5- el marco laboral estatutario no responde a las necesidades actuales y no encauza los conflictos que plantean las relaciones de personal en el ámbito sanitario, especial mente si se pretende incorporar criterios exigentes de productividad y eficiencia; por ello, algunos profesionales se encuentran lógicamente desmotivados; 6- existe una ausencia general de estructuras y mecanismos de información, evaluación y análisis en el sector sanitario público y privado; esta carencia es patente tanto a nivel del control de gestión de los propios centros, como en el nivel más general de establecimiento de programas de salud; 7- en los equipos directivos, la responsabilidad de la gestión queda diluida o anulada por el excesivo centralismo y rigidez del sistema y por intervenciones administrativas previas de dudosa aportación; 8- por sus estructuras de gestión, organización funcional y financiación, el Sistema Nacional de Salud está orientado básicamente al cumplimiento de los procedimientos formales de la función pública, antes que al logro de altos resultados mediante el empleo óptimo de recursos humanos y materiales de gran cualificación.

Y los propósitos generales que establecía para la reforma sanitaria siguen siendo absolutamente necesarios:

1- Promover mecanismo que consigan incorporar el mayor grado de responsabilidad a los gestores del sistema, como forma de alcanzar una mayor eficiencia en el uso de los recursos humanos y materiales dentro de un marco de autonomía responsable. 2- Crear bases para que el Sistema pueda funcionar con mayor satisfacción subjetiva de los usuarios de los servicios y pueda posibilitar en el futuro mayores grados de libertad de elección. 3- Promover una conciencia de coste, tanto en el profesional sanitario como en el ciudadano, para disminuir el diferencial entre las aspiraciones de la población y las posibilidades económicas. 4- Suscitar la creación de estructuras que sean capaces de ajustarse flexible y autónomamente en su gasto a las autorizaciones presupuestarias 5- Obtener el mayor grado de participación activa, vinculación al proyecto y motivación del personal sanitario.

Y entre sus recomendaciones algunas de las más valientes y polémicas:

7. Separar la financiación (pública) de la provisión de servicios (pública y privada) como punto principal para mejorar la eficiencia. Esta separación, que constituye también un criterio fundamental en las reformas proyectadas en algunos sistemas sanitarios europeos, permitiría introducir un cierto grado de competencia entre los proveedores, de forma que fuesen premiados aquellos que presten una atención eficiente y, por otra parte, crearía las bases para ampliar la libertad de elección del usuario.

12. Las figuras del gerente, director técnico del área, etc., adquieren así un relieve especial y debería tenderse al hábito de que su designación fuese por períodos ciertos de tiempo, 3-4 años, y su remoción, si resultase indispensable, motivada. Estas prácticas, fáciles de introducir, refuerzan la independencia y posibilitan el ejercicio de la responsabilidad.

13. Para ello, los hospitales y otros centros de servicios sanitarios podrían transformarse en sociedades estatales que, en su funcionamiento, quedarían sometidas al derecho privado. Esta situación haría posible la autonomía responsable de la gestión y la posibilidad y motivación para captar ingresos adicionales, sin perjuicio de controles posteriores de gasto, tanto o más exigentes que los actualmente establecidos.

16. Respecto al personal actual se debería considerar la posibilidad de escindir el actual Estatuto en dos partes: una que comprendería la retribución básica y la carrera profesional y continuaría siendo determinada por las autoridades centrales; y otra que regularía la fracción complementaria de las retribuciones, así como las facultades de recompensa y sanción inherentes a la dirección… De este modo, los niveles retributivos podrían ser más personalizados, con una parte fija y otra variable…

17. El personal de nuevo ingreso se contrataría directamente por cada centro con arreglo a la legislación laboral.

25. c) Mejorar los contratos de concertación de servicios de modo que estimulen la eficacia en la gestión de los proveedores. d) Actualizar el ordenamiento de la participación de las empresas en la prestación sanitaria (entidades colaboradoras y mutuas), con especial atención a la extensión de las prestaciones incluir las farmacéuticas a los pensionistas y reglamentar el uso del dispositivo sanitario de la Seguridad Social.

28. Debería promoverse la participación responsable del personal médico en la gestión, mediante el establecimiento de “presupuestos clínicos” u otras fórmulas, que induzcan la responsabilidad sobre unidades de servicio y de gasto. El personal involucrado debería participar en los ahorros que se produzcan, a través de la mejora individual de sus retribuciones, medios de formación o equipamiento.

31. La facturación, con indicación de todos los costes incurridos, debería convertirse en un instrumento central del sistema, tanto para recuperar ingresos, que actualmente se están perdiendo, como para trasladar a los usuarios una información real de su consumo de recursos. Debería establecerse, por lo menos en los hospitales, la obligatoriedad de facturar todos los servicios y emitir una factura (una especie de “factura sombra”), con una indicación del componente de ayuda pública, total o parcial, recabando la firma de los usuarios. Sin perjuicio de señalar lo insólito de una organización que pretenda funcionar sin facturar los servicios o bienes que produce, hay que recordar que el hecho de la facturación se puede llevar a cabo con medios extraordinariamente sencillos. Dicho de otro modo, los costes administrativos deben ser atentamente considerados y contenidos.

32. El S.N.S. se va a desarrollar en los próximos años en un contexto de gasto sanitario total creciente y en unas circunstancias de cambio tecnológico muy dinámico. Estas características van a solicitar del Sistema la creación y/o ampliación de nuevos servicios que deberían ir enérgicamente acompañados de la supresión o disminución de aquellos otros que las circunstancias indiquen.

33. La contratación externa, que debe tener en el futuro una mayor aplicación, y ser especialmente considerada en la puesta en servicio de nuevas instalaciones completas, requiere el desarrollo de técnicas contractuales adecuadas que consigan seguridad, calidad y precio.

41. Los centros sanitarios podrían obtener ingresos adicionales, a través de actividades propias como la docencia y por la oferta de servicios hoteleros complementarios, tales como restauración, cama de acompañante, etc., facturados a su coste real.

42. Los usuarios deberían participar, aunque minoritariamente, en el pago de los servicios. Las cantidades serían, en principio, casi simbólicas y dirigidas principalmente a aumentar la percepción de los costes y crear el sistema de facturación.

47. Debería establecerse un mecanismo estable para evaluar cualquier nueva tecnología sanitaria, con carácter previ0.a su difusión, de modo que su eficacia técnica y su eficiencia económica queden suficientemente garantizadas. Esta evaluación debería tener un carácter nacional y efectuarse en cooperación estrecha con el Consejo Interterritorial.

Farmacia: Con relación a la prestación farmacéutica, es preciso adoptar medidas que limiten la “sobreprescripción” y el consumo exagerado de fármacos. A pesar de la impopularidad de la medida, la Comisión sólo ve posible recomendar la extensión de la participación en el coste, con excepciones por razones de equidad, y con una compensación en la cuantía de las pensiones u otras medidas fiscales.

Atención social La notoria insuficiencia de medios adecuados para atender a los enfermos crónicos y a las personas de edad avanzada, que padecen los achaques naturales, deriva estos grupos a los hospitales, donde ocupan y bloquean camas de agudos de elevado coste, sin recibir la asistencia que realmente requieren. Se produce así en el Sistema un gasto muy elevado que, sin embargo, deja desatendida la necesidad respecto a esta situación, la cual no sólo supone un despilfarro económico, sino que perturba gravemente la asistencia hospitalaria.

64. La actividad asistencial debe, naturalmente, incluir actividades preventivas y de promoción y educación sanitaria dentro de los servicios profesionales asistenciales con objetivos e incentivos definidos.

Resulta interesantísimo releer el informe Abril y recomendamos a cualquier persona que tenga responsabilidad en la planificación actual o futura del sistema sanitario hacerlo.

Otros informes recientes son:

El Libro Blanco del Sistema Sanitario Español (20119 coordinado por Francisco J Rubia Vila es un análisis realizado dese el punto de vista corporativo, profesional y cercano a los colegios profesionales por lo que no realza especialmente los aspectos de gestión sanitaria, pero si incide en algunos temas importantes en sus recomendaciones como:
-  La necesidad de que para garantizar la equidad y coordinación del sistema nacional de salud se potencie el Consejo Interterritorial de sanidad y sus decisiones sean vinculantes.
-  La necesidad de financiar el fondo de cohesión sanitaria con impuestos indirectos espécificos.
-  Atención primaria más resolutiva y creación de redes de hospitales.
-  Potenciar la gestión clínica y la autonomía de gestión.
-  Mayor uso de los análisis de coste beneficio.
-  Incorporación de nuevas tecnologías dependiente del Consejo Interterritorial.
-  Generalizar el uso de las tecnologías de la información TICs en sanidad.
-  Extender el copago en la prestación farmacéutica. Todas las prestaciones que no sean estrictamente necesarias deben ir a cargo del usuario.
-  Políticas de personal adecuadas a las necesidades de productividad social.
-  Abandonar el actual sistema de derecho público en materia de recursos humanos suministros y otras manteniendo la titularidad pública del sistema garantizando la equidad y la calidad.

INFORME 01|2010. DESARROLLO AUTONÓMICO, COMPETITIVIDAD Y COHESIÓN SOCIAL EN EL SISTEMA SANITARIO. De octubre 2010 es un Informe oficial del Consejo Económico y Social de España que es bastante conservador en su análisis y conclusiones como corresponde a su carácter marcadamente institucional y poco crítico. Incide en los siguientes aspectos  La mejora de los sistemas de compras para influir en el sistema de fijación de precios de los insumos.  La articulación y profundización en las medidas para el uso racional de los medicamentos.  El desarrollo de sistemas de evaluación de tecnologías sanitarias para decidir su incorporación sobre la base de evidencia científica acerca de su eficacia.  El impulso de las políticas de salud preventivas para garantizar estilos de vida saludables y prevenir enfermedades evitables.  El refuerzo de los medios y la capacidad resolutiva de la atención primaria, y su conexión con los servicios sociosanitarios, particularmente los de atención a la dependencia.  El desarrollo de sistemas de información potentes que permitan evaluar el desempeño del sistema sanitario a la luz de los principios de eficacia, eficiencia y equidad.

INFORMES DE LA CONSULTORA PRICE WATERHOUSE COOPERS Sus dos últimos son los siguientes:  2010 Informe 15 temas candentes en la sanidad española  2011 Informe 10 temas candentes en la sanidad española

El informe 10 temas candentes en la sanidad española se centra en los siguientes aspectos:

1. ¡Resolver la deuda! Un requisito imprescindible para abordar otros problemas del Sistema Nacional de Salud 2. Un modelo de financiación que evite generar más deuda 3. Sanidad no puede estar siempre sólo pidiendo más recursos 4. El avanzar en la gobernanza del Sistema Nacional de Salud es inaplazable 5. Hay que hablar de productividad del Sistema Nacional de Salud 6. Una necesaria alianza entre aseguradores y provisores privados 7. Explotación de sinergias en el sector hospitalario 8. Un momento de oportunidad para la colaboración público-privada 9. Cohesión también en la política farmacéutica 10. Preservar la innovación

INFORME DE LA CONSULTORA ANTARES CONSULTING.

Antares es una consultora especializada en salud que además nace en España por lo cual su informe es especialmente interesante. Además su informe se centra también en la sostenibilidad como el que nos ocupa y de hecho se titula Se publico en 2010 y en la línea del anterior ejemplo para que sea breve y fácil de leer se centra en incide en los siguientes diez aspectos:

1. Reforzar el papel de la evaluación de tecnologías sanitarias: según su informe la introducción de nuevas tecnologías puede explicar entre el 33-50% del incremento del gasto sanitario y propone que la evaluación de tecnologías se realice más allá de los nuevos medicamentos, es decir, que afecte al conjunto de la cartera de servicios del SNS, que se base en criterios clínicos (eficacia, seguridad) y criterios económicos (coste-efectividad); que los resultados de la evaluación de tecnologías sanitarias sean vinculantes y que se establezcan criterios de priorización y de delimitación de la cartera básica de servicios.

2. Mejorar el rendimiento y la productividad de los profesionales. Según el informe es un aspecto importante por lo siguiente: “— Las tasas de absentismo laboral en el sector sanitario público oscilan entre un 9% y 12%, mientras que la media española fue del 5,3% en 2009.. —Las horas de actividad asistencial directa (horas dedicadas a la atención al paciente) respecto de las horas totales contratadas (horas de actividad asistencial directa más horas dedicadas a docencia, investigación, gestión o IT) se sitúan en proporciones alrededor del 50-57%. —El rendimiento de horas dedicadas a la actividad asistencial directa se sitúa en cifras alrededor del 60% (sobre ese 50-57% de horas de atención directa). Por lo tanto, existe una capacidad de mejora del rendimiento del 40% sobre las horas de atención directa o, lo que es lo mismo, de un 23% sobre el total de horas trabajadas (40% de no rendimiento sobre 57% de atención directa). —Una gran diferencia en rendimientos intracentros e intercentros pone de manifiesto un margen de mejora amplio. En ocasiones, se observa que los rendimientos entre especialidades o unidades y otra dentro del mismo centro pueden oscilar entre el 50 y el 80%. Por otra parte, una misma especialidad o unidad puede registrar rendimientos entre diferentes hospitales que varían entre un 61 y un 100%. En general, los grandes hospitales tienen tasas de rendimientos inferiores que los hospitales de tamaño medio, algo muy conocido por los profesionales del sector y por los responsables sanitarios.”

Y proponen: “—incrementar progresivamente la jornada anual trabajada en el sector sanitario en una media de 2 horas semanales con el fin de situarse en las 1.680 horas anuales; —crear mecanismos de flexibilidad del tiempo trabajado, y por lo tanto, contratos a tiempo parcial, con el fin de ajustar el equipo asistencial a los patrones de actividad que se producen a lo largo del día; —facilitar la movilidad de profesionales entre unidades dentro del mismo centro, con el fin de ganar mayor flexibilidad; —instaurar sistemas más efectivos de control de las ausencias y las bajas por IT. —generalizar los sistemas de retribución ligados al desempeño;”

3. Incrementar el copago en medicamentos: Cita en concreto “se podría aumentar la aportación del ciudadano con el fin de recuperar paulatinamente el porcentaje de contribución efectiva (ha disminuido del 11% al 5,8% en los últimos 20 años). En concreto, a la aportación actual, se le podría añadir un copago por parte del paciente de 0,5€ por receta, con un máximo de 4,5€ al mes. Esto supondría que el usuario podría llegar a pagar, en concepto de copago, un máximo de 1€ semanal por su medicación”.

4. Desarrollar el modelo de atención a pacientes crónicos: “Numerosos informes aconsejan el cambio del modelo asistencial actual, basado en la atención a la enfermedad aguda, a un modelo de atención basado en la atención a la enfermedad crónica, ya que esta supone hasta el 75% del gasto sanitario y el 6,77% del PIB del país. Existen varios modelos teóricos de atención a la enfermedad crónica y varias experiencias prácticas implantadas en diversos países… todos ellos incorporan el principio de la segmentación de la población según el grado de su patología y aplican diferentes modos de atención a cada grupo… emplean de forma intensiva la prevención (primaria, secundaria y terciaria), el autocuidado por parte del paciente, los hospitales de procesos subagudos frente a los hospitales de agudos, la asistencia ambulatoria, la atención en el domicilio del usuario y la telemedicina como nuevas formas de prestar servicios a los pacientes, introduciendo un trabajo multidisciplinar y nuevos roles profesionales, como la gestión de casos.”

5. Desarrollar un espacio sociosanitario alternativo a la hospitalización de agudos: Básicamente proponen integrar los dos sistemas, sanitario y de dependencia y social para evitar duplicidades y atender al paciente allí donde sea más eficiente y de una manera integral.

6. Invertir decididamente en prevención y promoción de la salud. En la actualidad, el 75% del gasto sanitario en Estados Unidos se debe al consumo generado por 4 tipos de enfermedades crónicas, cuyas patologías son prevenibles entre el 60% y el 100% de los casos: 1. las enfermedades cardiovasculares y el ictus, 2. el cáncer, 3. la diabetes y 4. el sobrepeso y la obesidad. En España la situación es similar teniendo en cuenta además que estamos a la cabeza de Europa en sobrepeso y tabaquismo. Proponen lo siguiente: “—Impulsar la generalización de 4 hábitos saludables: no fumar, mantenerse en un peso saludable, alimentarse con una dieta baja en grasas que incluya 5 frutas y/o vegetales al día y realizar 30 minutos de ejercicio diario 5 días a la semana, pues el 70% de las enfermedades crónicas están relacionadas con los hábitos de vida. —Enseñar a los menores de edad hábitos saludables, especialmente no fumar y mantener un peso saludable; —Impulsar y extender el uso complementario de ácidos grasos Omega-3 en la dieta, pues los pacientes que toman 850mg de ácidos grasos Omega 3 diariamente, han mostrado una reducción en el riesgo de muerte súbita por fallo cardíaco del 45% —Fomentar el tratamiento intensivo sobre los estilos de vida que se asocian a las patologías más costosas: investigaciones realizadas acerca de la efectividad comparada han mostrado que los cambios en los estilos de vida afectan de forma beneficiosa la progresión de la enfermedad coronaria, diabetes, síndrome metabólico, cáncer de mama y cáncer de próstata.”

7. Generalizar los servicios compartidos entre proveedores, especialmente los de soporte clínico. “—reduciendo de forma neta los costes directos; —minimizando la duplicación de actividades y la burocracia; —desarrollando economías de escala; —optimizando la gestión de recursos y procesos; —fortaleciendo la calidad y la eficiencia de forma objetiva.” Especialmente interesantes son la centralización de servicios de radiodiagnóstico y de laboratorios (aunque puede aplicarse a muchas otras) exponiendo la experiencia de Madrid. “…la Unidad Central de Radiodiagnóstico de Madrid, empresa pública creada en 2008 que da cobertura a 6 hospitales públicos y ha extendido su apoyo a 3 más, correspondiente a una población de alrededor de 1,2 … Cabe destacar: • frente a un modelo de ordenación convencional de la radiología, su coste de funcionamiento actual supone un ahorro de 10 millones de € anuales a la Comunidad de Madrid • en inversión de equipamiento ha permitido un ahorro del 35%. • su eficiencia mantiene una tendencia constante de mejora interanual: la evolución de la tarifa UCR bajó 28% el primer año (de 13,32 € a 9,56 €) y ha bajado 14% más entre 2009 y 2010 (de 9,56 € a 8,17 €)

En laboratorios de análisis clínicos el Laboratorio central de Madrid da servicio, desde el Hospital Infanta Sofía de San Sebastián de los Reyes, a 6 hospitales y a sus áreas de influencia de Atención Primaria: 1,1 millones de habitantes. Sigue un modelo de colaboración público-privada, de concesión administrativa… El coste per cápita al año es de 15,91€, que representa aproximadamente la mitad del coste medio de los laboratorios del Servicio Madrileño de Salud, lo que supondrá a la Comunidad de Madrid un ahorro de 90 millones de € en 8 años

8. Reordenar la medicina de tercer nivel y la oferta hospitalaria. Básicamente proponen, atendiendo al gran gasto que supone ciertas atenciones especializas de referencia, centralizarla exigiendo un mínimo de pruebas anuales para el funcionamiento de determinadas unidades de alta tecnología, partiendo de la base de que hay una excesiva oferta de medicina terciaria y de hospitales universitarios.

9. Impulsar decididamente las estrategias de seguridad del paciente. Hace hincapié en que los incidentes y efectos adversos son frecuentes (11,18% en atención primaria y 9,3% en pacientes ingresados) como determina el estudio ENEAS y que suponen un alto coste, además muchos de los son derivados de un uso excesivo de técnicas que serían innecesarias o posiblemente sustituidas por otras más simples y otros por falta de comunicación. Propone la introducción de las “22 prácticas seguras simples” para reducir los efectos adversos.

10. Potenciar iniciativas que aceleren el retorno de la inversión de las TIC en salud. Básicamente señala que es necesario seguir invirtiendo en TICs priorizando aquellas que vayan a suponer una mayor ahorro al sistema, ya que se ha demostrados que tanto la historia clínica electrónica como la prescripción electrónica disminuye errores, duplicidades y puede mejorar la gestión global del proceso asistencial haciéndola más eficiente.

Lo interesante del informe de Antares Consulting es que además hace una extrapolación aunque sea grosso modo de los ahorros potenciales que supondría para el SNS español actuar en estás diez líneas. Estimando que supondrían unos 63.000 millones de €, un 15% del total, como se expone en la tabla.

EL ENFOQUE DE SEDISA EN LAS PROPUESTAS PARA LA SOSTENIBILIDAD DEL SISTEMA NACIONAL DE SALUD EN ESPAÑA

Como profesionales de la gestión vamos a hacer un enfoque eminentemente gestor y práctico de las medidas a tomas para mejora la eficiencia de nuestro sistema y hacerlo sostenible, recogiendo al evidencia empírica disponible, los informes que hay al respecto y nuestra amplia experiencia cotidiana en la gestión de todo tipo de instituciones sanitarias.

EL SISTEMA NACIONAL DE SALUD ESPAÑOL FRENTE AL RETO DE LA SOSTENIBILIDAD Y LA EFICIENCIA.

Si seguimos el esquema clásico de Macrogestión, Mesogestión y Microgestión podemos enunciar varios aspectos que nos parecen fundamentales para avanzar en la sostenibilidad del sistema sanitario en España en el contexto de crisis económica agudizada que nos encontramos y que hace que necesitemos tomar medidas urgentes.

Medidas urgentes para conseguir la eficiencia en la macrogestión:

 Es necesario conseguir la adecuación del gasto sanitario a los resultados reales en salud para conseguir eficiencia y equidad incidiendo en la promoción de la salud y prevención de la enfermedad a través de actuaciones intersectoriales para mejorar los estilos de vida. Esto supone políticas autonómicas, nacionales e incluso supranacionales para promover hábitos saludables.  Reducción de las desigualdades en salud a través de la equidad. Financiación capitativa ajustada por Comunidades Autónomas.  Eliminar estructuras innecesarias y controlar la construcción de nuevas infraestruturas.  Legislación y regulación eficiente a nivel estatal que permita la autonomía de gestión y el cambio de régimen jurídico de las instituciones sanitarias de forma ágil.  Control centralizado y bajo consenso a través del Consejo Interterritorial de salud u otros órganos que correspondan, (agencias de evaluación de tecnologías unificadas y coordinadas) de la autorización y puesta a disposición de los servicios regionales de salud de cualquier nueva tecnología.  Restricción de nuevas plazas y contención de sueldos. Entendemos que no se deberían convocar nuevas plazas estatutarias ni concursos oposición en este régimen jurídico que tienden a mantener una organización y cultura funcionarial dentro de el sistema en contraposición con la cultura empresarial de las formulas alternativas a la gestión directa. La contención del sueldo es necesaria por en incremento lineal que se ha producido en los sueldos sin incremento de la productividad e incluso disminución en los últimos años. Aunque en parte se ha corregido con la bajada del sueldo a los funcionarios y la congelación salarial en el sector público.  Control ferreo de los gasto de personal, ITs, guardias, sustituciones, vacaciones, etc. Se vuelve imprescindible ante los datos reales sobradamente conocidos por las administraciones públicas de que la tasa de ITs es muy superior en personal funcionario al laboral en tomar medidas al respecto a través de la inspección u otros mecanismos que desincentiven la baja fácil.  Restricción gasto corriente para bajar la deuda. Es necesario si no queremos hipotecarnos y caer en una quiebra técnica en cuyos bordes nos movemos actualmente. Ya hemos visto como el 2011 bajo el presupuesto asignado a la sanidad en todas las CCAAs con una sola excepción y continuará bajando en 2012. Bajar Deuda.  Restricción de las inversiones sobre todo las que supongan creación de nuevas infraestructuras, servicios y tecnologías a no ser que estén absolutamente justificadas y además su necesidad sea urgente.

Medidas urgentes para conseguir eficiencia en la Mesogestión.

 Coordinación entre niveles e integración de la asistencia sociosanitaria en un mismo sistema de manera que se trate al paciente de manera integral en el lugar más eficiente y sin duplicidades.  Reorientación de los sistemas regionales de salud hacía la atención a la cronicidad.  Innovar en la gestión potenciando la externalización y avanzando en las formulas de colaboración público privada que se han demostrado eficaces para la contención del coste siempre bajo la premisa de pago per capita para que el dinero y el riesgo sigan al paciente.  Innovar en la gestión fomentando la agrupación de servicios para mejorara las economías de escalas y disminuir el precio unitario: laboratorios, servicios de radiodiagnóstico, resto de servicios centrales, institutos de gestión clínica que agrupen varios servicios, etc.  Potenciar el desarrollo de los Autocuidados y el Paciente Experto. Trabajar en medidas concretas con los asociaciones de pacientes,  Nuevas competencias profesionales: Potenciar la enfermería y otros colectivos profesionales como resolutores de muchos problemas de salud sin la intervención del facultativo. Se han ensayado con éxito tanto la prescripción de enfermería en aspectos determinados, hasta la realización de determinadas pruebas y técnicas diagnosticas para las que pueden se entrenados, por ejemplo ecografías a cargo de técnicos.  Mejorar la compra de los productos sanitarios y servicios en los mercados: centrales de compras, compras centralizadas de medicamentos, obras centralizadas, concursos de servicios (alimentación, mantenimiento., etc.) para varios centros, a fin de mejorar la economía de escalas.  Desarrollo de la TICs que pueden aportan una tasa de retorno de la inversión mayor: Entre ellas las relacionadas con la resolución de procesos en línea con la eficiencia que busca la institución, vías clínicas, prescripción asistida, y telemedicina.

Medidas urgentes para mejorar la eficiencia en la Microgestión:

 Disminuir la variabilidad en la práctica médica. Seguir usando el Benchmarking como herramienta de comparación y mejora.  Seguir en la línea de Gestionar por Valores de los valores deben derivarse Objetivos institucionales y estratégicos y es estos objetivos operativos que se plasmen en Acuerdos de Gestión o Contratos Programas.  Selección y utilización racional de tecnologías sanitarias (incluidos los medicamentos) en cada centro a través de comisiones se seguimiento y evaluación de las tecnologías.  Incentivar la productividad y rendimiento. Controlar la necesidad de las Guardias. Establecer criterios de productividad para poder acceder a Jornadas extraordinarias. Ajustar los planes de Vacaciones. Controlar las sustituciones y colaborar con la inspección en la detección de fraudes en la IT.  Reingeniería de los procesos para hacerlos más eficientes.  Mejorar y controlar la Prescripción a través de Vías clínicas, guías de práctica clínica y protocolización.  Fomentar las prácticas tendentes a mejorar que a la vez de la disn¡minución del coste en morbimortalidad también pueden conseguir importantes beneficios para la eficiencia a través de ahorros directos: detectando los procesos y tratamientos innecesarios, por ejemplo duplicidades de pruebas, antibioticoterapia innecesaria o mal enfocada. Es conocido que por ejemplo hay un exceso de procedimientos simples pero muy prevalentes en nuestras instituciones que no aportan valor y producen incremento de efectos adversos y mayor coste como son los sondajes vesicales o las episiotomías por poner dos sencillos ejemplos.  Trabajar en mejorar la motivación el trabajo en equipo y la fidelización institucional del personal.  Controlar y mejorar la Gestión energética de los centros sanitarios.

El control del proceso es fundamental en la meso y sobre todo en la microgestión. Se ha comprobado que los grupos de mejora continua de los procesos también producen una mejora significativa del coste y la eficiencia. Estos trabajan bajo la metodología siguiente: • Definir el proceso • ¿A quién? ¿Dónde? • Definir los recursos humanos que deben proveerse • Los pasos que deben seguir • Recursos materiales a usar • Como deben ser usados • Evaluar la Rentabilidad del mismo. • Implementar mejorar en base a la evaluación y la experiencia. • Volver a reevaluar al cabo del tiempo.

Siguiendo también el esquema clásico del estudio del sistema sanitario a través de sus tres componentes; Estructura, Proceso y Resultado, observamos que la estructura es principalmente la que se relaciona con gastos fijos del sistema como son los costes del mantenimiento de las infraestructuras y de plantillas. Es una partida nada desdeñable del gasto ya que los gastos de personal oscilan entre el 50-65% del coste y los de manteniendo alrededor del 8% con lo que sumamos la mayor partida del gasto sin duda. Sin embargo la posibilidad de disminuir está partida se mueve el margenes de porcentajes limitados y está bastante en manos de los financiadores. En este caso es relativamente sencillo tomar medidas afectando a las retribuciones que suponen cantidades de ahorro importantes pero que no modifican el sistema como son las congelaciones salariales o los recortes en el sueldo.

El resultado en salud es parcialmente dependiente del sistema de salud como hemos visto pero es importantísimo monitorizarlo para ver los resultados de las medidas que tomamos. El proceso se puede definir como lo nuclear dentro del sistema; como gestionamos los enfermos y la enfermedad. Habitualmente se ha considerado que es la caja negra de la sanidad ya que es complicado para los gestores acceder y controlar el contenido te toda esa caja; efectivamente la cantidad ingente de procesos que se producen en los centros sanitarios la continua variabilidad de los mismos hace que sea muy complicado abordar estrategias de mejorar en la eficiencia de los procesos y en cualquier caso que se necesite para ello:
-  Analizar la evidencia científica disponible.
-  Compararse con los mejores para conocer como gestionan los procesos.
-  Establecer sistemas de monitorización de indicadores y de evaluación que nos permita la mejora continua de los procesos.
-  Modificar la cultura clínica tradicional basada en la tradición por otra basada en el manejo continuo de la evidencia.
-  Establecer mecanismos de formación continuada para mejorar la asistencia.
-  Incentivar a los profesionales para que se adhieran a las mejores prácticas y tengan conciencia del coste.

El proceso además supone un gasto variable que entre decidir un proceso u otro puede suponer unas diferencias de coste abismales sin merma de la calidad. Al depender del profesional sanitario las acciones de mejora a realizar son más a medio largo plazo ya que supone cambiar hábitos asistenciales. Pero no por ello debemos dejar de abordarlos sino que al contrario debe ser una de las principales aspiraciones y tareas de los gestores desentrañar los procesos para que los procesos dejen de ser la caja negra para ser procesos medibles, claros, objetivables y evaluables.

En está figura se esquematiza donde se ejecutan los ajustes y sus características según sea en la estructura y en los procesos.

Otra manera de actuar sobre le proceso que requiere menos costes de transacción es la transferencia de riesgos al proveedor y al profesional para que él mismo ajuste el proceso ya que tienen interés en que sea así. Esto ocurre normalmente en la formulas de gestión externalizadas en las cuales se paga per capita (por ejemplo en concesiones administrativas) puesto que el incentivo en este caso es a hacer el menor número de procesos innecesarios y que estos sean lo más eficientes posibles. Los costes de transacción sin embargo son altos en el sector de gestión directa ya que en este caso los costes que supone una elevada tarea compleja para llegar a definir los procesos óptimos, tiempo de negociación para que los profesionales lo acepten e incentivos para que los lleven a la práctica. El la figura se resumen las alternativas que tenemos para tratar de mejorar los procesos.

Los cambios más profundos y duraderos en la mejora de los procesos se produce evidentemente cuando se produce un autocontrol y hay transferencia del riego al responsable de los procesos de los costes del mismo y del resultado. Ahora se está hablando de la gestión del desperdicio; como eliminar los procesos y aquellos elementos en los procesos que no aportan valor sino coste y en muchos caso yatrogenia. Se ha visto que existe en la medicina un “care gap”; la traslación de la medicina basada en la evidencia a la práctica no se hace de manera automática a la clínica cotidiana sino de manera muy lenta y trabajosa ya que el cambio de cultura asistencial es lento y depende fundamentalmente del mando intermedio.

CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES

1. El Sistema Nacional de Salud español debe seguir manteniendo la financiación pública basada en impuestos y los principios de universalidad, igualdad y equidad. Para ello la financiación territorial debe de equilibrarse y homogenizarse ajustándose a una cápita ajustada adecuada para mantener la equidad territorial.

2. Al gestionar dinero público la premisa de la máxima eficiencia es un imperativo ético que debe de impregnar a toda la organización sanitaria desde los directivos al personal de base.

3. Para conseguir esa eficiencia se debe ajustar la estructura (plantillas y centros) como se está haciendo en todas las CCAAs; pero además es imprescindible actuar sobe los procesos para conseguir la eficiencia de los mismos que según la evidencia disponible supone un margen de mejora importantísimo, que además de mejorar la eficiencia del sistema vía ahorro de costes, procesos innecesarios y eliminar el desperdicio, también nos aporta el valor añadido de mejorar la calidad de la atención y la seguridad del paciente.

4. Para implicar a los profesionales en la mejora de los procesos y en conseguir la máxima eficiencia debe introducirse durante su formación, como uno de los valores primordiales, la eficiencia como compromiso ético con la sociedad para poder mantener la calidad, seguridad y equidad del sistema. La formación en gestión básica debería extenderse a todos los profesionales sanitarios.

5. Para incentivar a los profesionales sanitarios para que realicen las prácticas clínicas más eficientes y excelentes debe de incentivarse las mismas, monitorizarse el proceso y sus resultados de manera que una gran parte del salario, según la evidencia disponible alrededor del 40% del sueldo, debería depender del cumplimiento de objetivos.

6. El personal de nueva incorporación debería regirse por el régimen de derecho laboral privado para poder pactar con agilidad e independencia el montante del salario variable así como los objetivos de los que dependerá. Además esté régimen ofrece la flexibilidad necesaria para remunerar según valía y productividad y para poder ajustar la atención sanitaria a las necesidades asistenciales de la población.

7. Respecto al personal estatutario y funcionario, debido a que representa en la actualidad la mayoría del personal del sistema, y para poder adaptarse a las necesidades del sistema, deberían de modificarse sus estatutos para que la seguridad del puesto de trabajo no prime sobre la obligación de ofrecer un servicio público excelente y productivo a la población, y en segundo lugar que el gran parte del sueldo (de nuevo alrededor de un 40%) y la promoción del profesional, dependan de sus capacidades productivas y de la evaluación del esfuerzo en el cumplimiento de objetivos previamente pactados. Esto significa que el personal estatutario y funcionario claramente y objetivamente improductivo, o que sus hechos vayan contra los principios éticos del sistema de calidad y eficiencia pueda ser cesado de sus puesto de trabajo o en su defecto sancionado de manera rápida y ejemplarizante y, en el aspecto opuesto, que pueda recibir un incentivo positivo de manera ágil por su eficiencia y buen hacer. En definitiva se debe poder incentivar la eficiencia y penalizar la ineficiencia.

8. Para ejercer el liderazgo dentro de las organizaciones deben de formarse equipos profesionales de gestión sanitaria que estén lo suficientemente formados para liderar el cambio desde una gestión incrementalista e inflacionista, a una gestión de máxima eficiencia y control del proceso. Además deben de tener una visión global, en la cual no miren sólo el beneficio subjetivo de la institución que dirige, sino que esté implicado en la eficiencia global del sistema regional de salud donde trabaja, estableciendo las alianzas externas necesarias para garantizar su eficiencia y sostenibilidad. Además deberían ser nombrados y evaluados según criterios de formación técnica y eficiencia gerencial y no según otros criterios externos.

9. El papel del mando intermedio es fundamental para cumplir los objetivos estratégicos de la organización y del sistema. Nuestro sistema pivota mucho alrededor de estás figuras que deben ser nombradas en función de su capacidad gestora para conseguir la mejor asistencia posible al menor coste con el mejor resultado de de salud. Debe separarse la carrera gestora de capacidad organizativa, de la carrera puramente de capacidad técnica. Los mandos intermedios deben de ser profesionales de la gestión y mantenerse en sus puestos en función del cumplimiento de objetivos estratégicos.

10. Puesto que alrededor del 60% del coste del sistema son gastos de personal las plantillas del sistema nacional de salud deben de estandarizarse en función de la población ajustada por riesgo que atienden (cápita ajustada) y la cartera de servicios que ofrecen, para promover la eficiencia y la equidad. Es realmente ineficiente que haya plantillas hinchadas intocables en muchos grandes Hospitales.

11. Para estimular de manera directa la eficiencia, de manera que pase a ser un ejercicio de autorresponsabilidad de los profesiones, es imprescindible transferir el riesgo financiero en cierta medida a los mismos. Por ello se debe seguir avanzando en la externalización basada en presupuestos per capita. De manera que aunque la administración pública garantice la financiación, la provisión debe ponerse en manos de los que sean capaces de ser más eficientes, ya sea una empresa pública, una fundación, una concesión administrativa o una cooperativa de profesionales.

12. La trasferencia de riesgos y responsabilidad también puede y debe estimularse en los centros de gestión pública directa. En estos se deben estimular los cambios organizacionales necesarios para descentralizar los presupuestos de gasto a las unidades clínicas, sobre todo de personal y también de material y farmacia en función de la actividad. Parte de salario debe estar ligada al óptimo de plantilla. En un escenario de transferencia de presupuestos cerrados de gastos de personal a un servicio, unidad o instituto clínico si la plantilla es óptima el salario será máximo, ya que la masa salarial se distribuirá entre menos, si aumenta el personal no justificadamente la masa salarial se distribuirá entre más y cobraran menos. Igualmente deberían descentralizarse la responsabilidad del los gastos de farmacia, suministros clínicos y tecnología

13. Respecto a la política farmacéutica debe estimularse la formación en coste eficiencia y coste beneficio de los distintos tratamientos disponibles al profesional responsable de la prescripción y transferir parte del riesgo financiero al mismo a través de incentivos o de manera completa a través de presupuestos clínicos, incentivando los ahorros y la buena praxis. La prescripción pública debe ser sólo del fármaco más eficiente según la evidencia y la dispensación del equivalente más barato.

14. Seguir mejorando las centrales de compras y que revisen los precios periódicamente, paralelamente establecer por ley topes máximos en los márgenes de beneficios de los productos sanitarios por ser considerados bien de interés social.

15. Las carteras de servicios en las CCAAs deben unificarse y cualquier nueva prestación sanitaria debería ser aprobada centralmente por el Consejo Interterritorial de Salud por consenso, asesorados por las agencias de evaluación de tecnologías y con carácter vinculante.

16. Cualquier nueva tecnología ya sea un fármaco o un nuevo método diagnóstico y sus indicaciones, debería ser aprobado previamente por el Consejo Interterritorial de Salud por consenso, asesorados por las agencias de evaluación de tecnologías y con carácter vinculante.

17. Habría que estudiar la posibilidad de pagos directos del usuario consensuados en todo el Sistema Nacional de Salud; no creemos recomendable el copago, que podría quebrar el principio de igualdad puesto que a mayor carga de enfermedad deberían pagar más por necesitar más servicios; pero si creemos necesario estudiar gravar con un tiked moderador, que es una filosofía absolutamente distinta del copago, la frecuentación innecesaria y el uso abusivo de los recursos (asistencia a urgencias innecesaria, consultas innecesarias…) y también el pagar por servicios que no son estrictamente sanitarios y que el paciente pagaría igualmente estando en su casa, como es la alimentación, hostelería, hiperfrecuentación.

18. Por lo anterior y para tener el consenso en medidas que pudieran ser polémicas o malentendidas por la ciudadanía, debería favorecerse la consecución de un pacto de estado por la sanidad en España de manera que está deje de ser materia electoralista y herramienta de lucimiento o desgasté político y pase a ser materia técnica. Sin embargo creemos que la situación es tan grave y es tan urgente tomar medidas que no debe esperarse a dicho pacto para hacerlo, y en segundo lugar alertamos sobre la posibilidad de que dicho pacto sea instrumentalizado por grupos de poder dentro del sistema para que nada cambie y poder mantener los privilegios y zonas de confort que actualmente tienen algunos colectivos.

19. El Sistema nacional de Salud debe dar un giro radical hacia la cronicidad ya que nació enfocado hacia la atención de las enfermedades agudas y ahora necesita reconvertirse en gran medida para ser eficaz y eficiente en la atención a crónicos. Igualmente el sistema debe ir avanzando den el abandono progresivo del hospitalocentrismo (lo cual ya está acurriendo) enfocando la atención en el paciente su proceso y en su mejor atención lo más cerca de su entorno, desde el momento en que entra al sistema que es en la atención primaria. El médico de atención primaria debe ser el verdadero gestor de la salud de su población y el dueño principal de los procesos asistenciales actuando los especialistas como consultores del mismo y resolutotes de los problemas que el médico de familia no pueda resolver desde su consulta. Las gerencias deben ser de área integral y los equipos directivos deben ser integrados para acabar con una segregación en niveles que sólo hace ofrecer una asistencia fragmentada y no integral.

20. Se deben seguir impulsando las alternativas a la hospitalización tradicional más eficientes: maximizar la ambulatorización quirúrgica, ampliar la capacidad de acción de la hospitalización a domicilio, etc.

21. Sería recomendable la unificación de los servicios asistenciales y sociales de dependencia para poder afrontar de manera integral la atención al crónico pruripatológico y dependiente donde sea más eficiente y mejor para el paciente sacandolo lo menos posible de sus entorno.

22. El proceso de morir debe atenderse desde la naturalidad debemos avanzar en la formación de todos los profesionales y de la población en los valores de la muerte digna, haciéndoles entender que significa la limitación ética del esfuerzo terapéutico fomentando el uso del testamento vital y que la muerte sea en un entorno familiar y amable para el paciente y su seres queridos.

23. El Sistema Sanitario también debe ir girando hacía la promoción de la salud y la prevención de la enfermedad como las mejores armas para reducir la morbimortalidad y mejorar la calidad de vida global de la población.

24. La TICs deben seguir impulsándose pensando en el retorno de la inversión que pueden suponer tratando de tener al paciente mejor monitorizado, atendiéndolo de la manera más eficiente optimizando los recursos humanos para lo cual es fundamental seguir avanzando en la telemedicina, (muchas de las consultas de los pacientes podrían ser resueltas a distancia) y la telemonitorización en determinados pacientes crónicos que puede servar vidas. La historia clínica electrónica integral es un avance importantes al que no debemos de renunciar puesto que aporta un mayor control, claridad y monitorización de los procesos así como posibilidades de evaluación tanto del profesional como si del proceso y tratamiento ha sido óptimo, estableciendo las alertas oportunas cuando no es así.

25. La innovación en gestión debe avanzar en la línea de agrupación de servicios clínicos y de explorar sinergias interhospitales o intercentros para mejorar la eficiencia.

Todos estos cambios creemos que contribuirían de manera importantísima a mejorar la eficiencia de nuestro sistema y ha hacerlo sostenible a medio y largo plazo; algunos ya se están realizando y otros aún quedan lejos debido a la inercia del sistema. Es tarea de todo mejorarlo y este informe pretende poner su grano de arena para mejorar la gestión de mismo que es donde somos expertos, ya que ahora más que nunca se necesita un gobierno del Sistema Sanitario de expertos.

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