Entrevista

ALBINO NAVARRO, DIRECTOR GERENTE DEL SERVICIO EXTREMEÑO DE SALUD

“Quizá sea el momento de un pacto sanitario como el de la ONT”


La confianza debe sumarse a la eficiencia y eficacia del sistema sanitario autonómico

Sr. Director Gerente del Servicio Extremeño de Salud, queremos agradecerle la deferencia que ha tenido con la Sociedad Española de Directivos de la Salud, SEDISA, al concedernos esta entrevista a los pocos meses de incorporarse a este puesto. Nuestra Sociedad, como Ud. conoce, engloba la mayoría de los directivos de las organizaciones sanitarias de nuestro país y seguro que están muy interesados en conocer su opinión sobre temas que a todos nos preocupan, más si cabe en la actual situación de cris financiara que afecta a todos.

La mayoría de los ciudadanos, políticos y gestores coincidimos en que tenemos un excelente sistema sanitario, con una gestión transferida, en el caso de Extremadura desde el 2001. Con 11 años de perspectiva, ¿cuáles son los principales problemas con que se enfrenta Extremadura para dotar a sus ciudadanos de una sanidad equitativa y eficiente?

El principal problema no es un problema específico de Extremadura, sino un problema global, que es la financiación. Ya en los presupuestos del 2011 hubo una notable disminución de los créditos destinados a Sanidad que obligó a realizar ajustes en todas las partidas. En los presupuestos para 2012, recientemente aprobados, hay una disminución adicional de recursos lo que va a obligar a reformas del sistema para mejorar la eficiencia sin perder calidad. Desde el punto de vista de la equidad no creo que sea un problema para Extremadura. La cartera de servicios y prestaciones del SES es equiparable a la de cualquier otro servicio de salud y no existen diferencias entre regiones o áreas sanitarias.

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Albino Navarro.

Dentro de los objetivos estratégicos que se ha fijado esta comunidad autónoma está el “Pacto Extremeño por la Sanidad”. ¿Cuáles son sus objetivos y cuál se nivel actual de realización?

El objetivo general y lógico es el consenso en los principales aspectos de la Sanidad en Extremadura. Se trataría de un pacto político con el principal partido de la oposición para aunar esfuerzos y objetivos. Desde un punto de vista personal, creo que hay muchos aspectos de la sanidad que se deberían sacar del debate de “pequeñas políticas”, que lo que hacen es desgastar la credibilidad de un Sistema Sanitario casi excelente, aunque sea mejorable. El Sistema Nacional de Salud, en nuestro caso el SES, tiene que ofrecer a los ciudadanos no sólo calidad, eficacia y eficiencia sino confianza. Obviamente un pacto que consiga mejorar la confianza redundará en beneficio de todos.

Quizás sea un buen momento para poner un ejemplo: la Organización Nacional de Trasplantes. Desde los años 90-91 hay un pacto tácito entre todas las fuerzas políticas para sacar la donación y el trasplante del debate de estas “pequeñas políticas” y cuál es el resultado: estar a la cabeza del mundo en este campo, gozar de la confianza de los ciudadanos y dejar las discusiones técnicas en los foros técnicos y no en los parlamentos regionales ni en los medios de comunicación.

Extremadura es una de las comunidades autónomas con un presupuesto sanitario per cápita más elevado, unos 1.390 euros, en relación a la media española de unos 1.283 euros. ¿Cuál es la razón de esta diferencia? ¿Se traduce en una mejor atención sanitaria al ciudadano extremeño?

Los presupuestos sanitarios per cápita deben corregirse con otros parámetros. Por ejemplo el envejecimiento de la población y la dispersión geográfica. En el caso de Extremadura se dan ambos factores, tenemos una población más envejecida que la media nacional y una notable ruralidad que en muchas comarcas es casi extrema. Los gastos en dispersión de pequeñas infraestructuras sanitarias, en transporte sanitario (programado y urgente), y personal sanitario son mayores que los de otras comunidades más “urbanas” donde los recursos se pueden concentrar disminuyendo costes.

Naturalmente, este mayor presupuesto lo que consigue no es que la atención sanitaria del ciudadano extremeño sea mejor que la de los ciudadanos de otras comunidades, sino que sea igual y además que sea igual entre ellos. Es decir que los ciudadanos de Las Hurdes (por poner un ejemplo que conozca toda España) tengan la misma atención sanitaria que los de la ciudad de Badajoz.

La introducción de las tecnologías de la información en nuestras organizaciones, no se ha llevado a cabo con la eficiencia que su potencialidad presumía. ¿En qué grado de implantación está en esta comunidad autónoma, especialmente en lo que se refiere a facilitar la atención integral de los ciudadanos: historia clínica compartida, receta electrónica y carpeta de salud del ciudadano como vía de acceso de los ciudadanos al sistema de salud?

Extremadura es una de las comunidades pioneras en tecnologías y sistemas de información. Nuestro sistema Jara, incluye historia clínica, receta electrónica y un potente sistema de imágenes (Zurbarán) que facilita el acceso de todos los profesionales a toda la información sanitaria de los pacientes. Asimismo, desde el punto de gestión económico-administrativa Jara es un potente instrumento de trabajo que facilita y agiliza la misma. Desde el punto de vista tecnológico, disponemos de un potente CPD en los servicios centrales y están informatizados todos los centros, hasta el consultorio local más remoto de la comunidad.

En plena crisis económica, el debate sobre la sostenibilidad y la solvencia de nuestro sistema sanitario está en la preocupación de políticos, gestores, profesionales y ciudadanos. ¿Cuáles son las soluciones para equilibrar el creciente e imparable coste de los servicios sanitarios y la necesidad de su financiación?

El que tenga una solución única e infalible es merecedor de un monumento en las plazas públicas de casi todos los países. Y digo países porque no es un problema extremeño, ni tan siquiera español, es un problema de todo el mundo occidental. Todos los países de nuestro entorno socioeconómico han adoptado distintas y múltiples soluciones, algunas similares y otras muy diferentes. Lo que está claro es que los que las han adoptado antes, por ejemplo Suecia en los años 90, están en mejor situación actual que los que vamos con retraso.

Hay soluciones macro (estatales) en las que no voy a entrar, pero si quiero hacer alguna reflexión sobre las soluciones locales que si son de mi competencia. Para preservar lo esencial del Sistema tenemos que reordenarlo, que no recortarlo. Tenemos que ajustar las plantillas a las necesidades cambiantes de la demanda y de las nuevas tecnologías. No toda incorporación al Sistema debe conllevar aumento de recursos humanos, es más muchas de ellas deben hacerse con una disminución de capital humano para incorporarlo a áreas/especialidades más deficitarias.

Debemos comprar mejor, debemos obtener ahorros por economía de escala. El primer trimestre de este año implantaremos una centralización de compras en el SES, además en vez de crear una estructura nueva (Central de Compras) vamos a aprovechar los recursos existentes en los centros, para centralizar las compras ahorrando dicha estructura. Seguiremos pagando rápidamente a nuestros proveedores (somos el Servicio de Salud que tiene menos demora en el pago a proveedores, excepto las comunidades con régimen foral o cupo) en la confianza de obtener mejores precios y evitar gastos financieros. En resumen avanzar en la eficiencia. Sobre la necesidad de financiación, simplemente me hace recordar la letra de aquella canción popular; “todos queremos más, más y más y mucho más”.

Extremadura es una de las CCAA con más gasto farmacéutico per cápita, unos 329 euros, en relación a la media española de 277 euros. ¿Cuál es la razón de esta diferencia?

Esta pregunta es complementaria a otra anterior sobre financiación, Uno de los principales factores que influyen en este gasto es el envejecimiento de la población. Ahí estamos al mismo nivel que otras Comunidades con una pirámide poblacional similar a la nuestra. No obstante, sí hay un punto en este gasto en el que tenemos que mejorar y estamos trabajando en ello: el coste medio por receta. Se entiende que a mayor envejecimiento, mayor gasto (patologías crónicas, polimedicados, etc.) pero si nuestro coste medio por receta es mayor que la media, como es el caso, debemos de mejorar en prescribir más eficientemente, es decir misma utilidad terapéutica a menor precio.

Después de tres años de la implantación de la denominada Ley de Dependencia, que supone un indudable avance para la atención de las personas dependientes y dadas la interacción con la atención sanitaria. ¿Se podrá mantener su financiación? ¿Cree Ud. posible la nítida separación entre dependencia, atención social y atención sanitaria, que sin duda afectará a la financiación de cada una de ellas?

Esta pregunta quizás debería ser planteada al Ministerio de Hacienda junto con un abanico más amplio de la misma. ¿Se podrá mantener la financiación de múltiples políticas que se han estado financiando en el último lustro, en una situación de crisis financiera internacional y de disminución de recursos? La respuesta a la segunda parte de la pregunta es sencilla. Debe haber una clara separación de la financiación entre estas políticas.

Que tengan interrelación las políticas sociales y la asistencia sanitaria no quiere decir que tengan una financiación conjunta y que facilite que se “coman” el presupuesto unas a otras. Muy diferente es que existan elementos de coordinación entre ambas. En este sentido, la mayoría de las Comunidades, y Extremadura es una de ellas, han agrupado ambos campos en una misma Consejería (en nuestro caso Consejería de Salud y Política Social) lo que facilita la coordinación entre ambas áreas en mayor grado que si las competencias estuviesen en Consejerías diferentes.

Hay muchas personas y organizaciones que se cuestionan la necesidad de una organización gerencial en nuestras organizaciones sanitarias. ¿Cree Ud. que los directivos somos realmente necesarios? ¿Cuál es su opinión sobre la aportación de los equipos directivos a la mejora de la eficiencia de nuestro Sistema Sanitario? ¿Cómo encajaría la gestión ó el gobierno clínico en este tipo de organización?

Plantearse la no necesidad de directivos, si se me permite la expresión y su parecido lingüístico, me parece una necedad. ¿Alguien se imagina la inexistencia de directivos en la gestión de más un tercio del presupuesto de cualquier comunidad? Los servicios de salud son la mayor empresa de cada comunidad, la que tiene más empleados, un mayor catálogo de compras diferenciadas y de gran complejidad, y además es el único servicio público que funciona 24 horas al día.

Por tanto no puede ser un barco a la deriva sin patrón ni timón. Esto me lleva a la segunda parte: son los equipos directivos los que deben liderar la mejora de la eficiencia del sistema con la “complicidad” de los autores del gasto que son los profesionales. Esto implica per se la necesidad de la gestión clínica, tenemos que intentar acercar la gestión al principal actor del gasto, pero que sea realmente liderada por los directivos.

Con frecuencia, tras un cambio político, asistimos a cambios generalizados en los puestos directivos de las organizaciones sanitarias. ¿Cómo debe combinarse la fidelidad política y la destreza profesionales en gestión para mantener estable los puestos directivos de las organizaciones sanitarias públicas cuya continuidad es crucial para el progreso de la organización que dirigen? ¿A qué nivel se debería establecer el condicionante político a la hora de seleccionar los puestos directivos en las organizaciones sanitarias?

Entiendo que el directivo de cualquier organización debe comprometerse con los objetivos de la misma, en nuestro caso con el programa político que marca la estrategia de la empresa. No me imagino un directivo de una empresa de automoción que esté en contra de los objetivos de la empresa, obviamente o se va o “le van”. Dicho esto, y una vez cumplido ese compromiso de identificación de objetivos, la militancia no me parece que sea un hecho ni imprescindible ni necesario.

El segundo escalón, en orden de respuesta que no de importancia, es la búsqueda de la competencia profesional, por ello siempre he defendido una verdadera “carrera profesional” de los directivos y su profesionalización. Para mí el perfil del mejor directivo es el que comprometido con los objetivos políticos de la organización tiene la mayor destreza profesional.

Algunas comunidades autónomas han optado en sus organigramas por la Gerencia Única de Área para intentar integrar la Atención Especializada, La Primaria, Socio Sanitaria y salud Mental. ¿Cree que la Gerencia única de área, aporta ventajas en la gestión de las organizaciones sanitarias?

Extremadura tiene Gerencia única de Área desde hace años. Además tiene una peculiaridad que no tienen otros Servicios de Salud. La Salud Pública está integrada en el SES, por lo que la gerencia única agrupa no sólo primaria, especializada, salud mental si no también la salud pública. Esto permite una mejor coordinación de sus actividades. Por ejemplo el manejo de un brote de hepatitis A, o de legionelosis cuando todos los dispositivos están agrupados bajo la misma gerencia nos permite una mayor eficacia que si estuvieran en organizaciones separadas.

En mi opinión, la asignatura pendiente de la coordinación primaria-especializada es que tenemos que descender un escalón. Ya la hemos conseguido con los directivos a través de mecanismos como el área única, ahora nos falta descender a una coordinación real entre los profesionales. Entre todos debemos hacer un esfuerzo para que el manejo del paciente sea un continuo entre los dos niveles. Quizás debemos grabar a fuego que el paciente es el centro del sistema, cosa que no siempre ocurre. Aún tenemos protocolos de manejo diferentes, criterios de prescripción diferentes y mensajes diferentes. Ese es el punto de mejora.

Algunas autnomías como Valencia y Madrid han optado por la colaboración público – privada para la construcción y/o gestión de los nuevos hospitales. ¿ Qué opina sobre la eficiencia de estos modelos ? ¿Cree que se utilizaran en esta comunidad autónoma?

La colaboración público-privada tiene una doble razón de ser. De una parte, permite la construcción de nuevas infraestructuras sin incurrir en un déficit no permitido por la Unión Europea, y de otra abre la puerta hacia una gestión más eficiente de los recursos. La primera parte no es discutible, y menos en época de menor financiación. La segunda sobre la eficiencia, permanece con algunos interrogantes. Hasta el momento se han demostrado como modelos eficientes, nos falta por ver su evolución a largo plazo; en cualquier forma si a corto y medio han mostrado su bondad no hay porqué presumir que no lo harán a largo.

En cuanto a su posible utilización en Extremadura, ya el gobierno anterior había previsto esta posibilidad para la construcción del nuevo hospital de Don Benito-Villanueva. Actualmente estamos estudiando dicha posibilidad sobre la que debemos tomar una decisión a corto plazo.

Algunas comunidades autónomas tienen graves problemas para cubrir adecuadamente sus necesidades de profesionales sanitarios. ¿Existe este problema en el SES? ¿Cómo se plantea cubrir este déficit?

Existe en el SES, como en otros Servicios de Salud, en determinadas especialidades. Ni más ni menos que en el resto, por mencionar alguna pediatría, radiología, etc. Las fórmulas a medio y largo plazo es redimensionar la oferta de formación MIR a la demanda real de la sociedad, tema sobre el que no podemos actuar localmente. La segunda en una sana competencia con otros Servicios de Salud es ser más atractivos para esos profesionales que los demás. Es transmitir la imagen cierta de la seriedad de la organización, el buen acogimiento en Extremadura a los no extremeños sin barreras lingüísticas ni de adaptación social, la puntualidad en los pagos y la facilidad de desarrollo profesional. Y lo que no vamos a hacer nunca es entrar en una “subasta salarial” con el resto del Sistema, que sería la mejor forma de romper la cohesión de nuestros Sistema Nacional de Salud.

Aunque solo hace unos meses que accedió a la Dirección Gerencia del SES y en el horizonte de esta legislatura. ¿Cuáles son los principales objetivos a cubrir por el S.E.S. hasta el final de esta legislatura?

El más genérico es que al final de la misma el SES sea un Servicio de excelencia, que esté entre los Servicios de Salud con los mejores marcadores en calidad asistencial, en morbi-mortalidad, las menores demoras posibles, la mayor eficiencia en la gestión de sus recursos y la mayor confianza de sus ciudadanos con la sanidad pública. Le agradecemos el tiempo que nos ha dedicado y sus opiniones, que sin duda clarificarán a nuestros socios la postura del Servicio Extremeño de Salud sobre los temas que hemos comentado.

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