Entrevista

LUIS ALFONSO HERNÁNDEZ CARRÓN, CONSEJERO DE SALUD Y POLÍTICA SOCIAL DE EXTREMADURA

“Separar la Sanidad de la Dependencia no es el camino acertado”


Por Julio Villalobos

El mandatario revela que el Servicio Extremeño de Salud y el departamento que encabeza presentarán en breve un plan estratégico para 2013 que no incluirá recortes de los recursos pero sí medidas para aprovecharlos de forma eficiente: “Hacer más con menos”. Preguntado por el copago, precisa que el farmacéutico (única modalidad implantada hasta la fecha) resulta justo porque fija por tramos de renta la cantidad abonable por cada ciudadano. En cuanto a los fondos destinados al ámbito de lo social y la Dependencia, considera que la separación de estas competencias y de la asistencia sanitaria no obedece a una estrategia acertada, y, en este sentido, recuerda que el Ministerio del ramo ha propuesto la creación de un Espacio Único Sociosanitario.

Sr. Consejero: queremos agradecerle la deferencia que ha tenido con la Sociedad Española de Directivos de la Salud, Sedisa, al concedernos esta entrevista para nuestra revista, que, como usted conoce, engloba a la mayoría de los directivos de las organizaciones sanitarias de nuestro país.

Tenemos un excelente sistema sanitario, con una gestión transferida desde hace más de 10 años a las comunidades autónomas. ¿Cuáles son los principales problemas con que se enfrenta Extremadura para dotar a sus ciudadanos de una sanidad equitativa y eficiente?

El principal problema al que se enfrenta la sanidad extremeña es, sin duda, el de aportar garantías de sostenibilidad a un sistema que dispone de menos recursos y que parte de una franca situación de quiebra heredada, con un déficit que a finales de 2011 se cifraba en 193 millones de euros.

Extremadura no ha sido ajena a la burbuja sanitaria que fue creciendo en toda España a lo largo de los años de bonanza. Desgraciadamente, la burbuja estalló y, cuando lo hizo, quienes gobernaban entonces no supieron reaccionar a tiempo y apostaron por la vía de más endeudamiento, en lugar de acometer las necesarias reformas que el sistema y todos los expertos vienen reclamando incluso antes de que esta crisis económica sin precedentes nos obligase a poner los pies en la tierra.

Cuando asumimos el Gobierno de Extremadura, nos encontramos en los cajones del SES muchas facturas impagadas a nuestros proveedores, deudas que no solo han supuesto una evidente reducción de los presupuestos disponibles, sino también un grave perjuicio para esos empresarios con quienes no se estaban cumpliendo los compromisos adquiridos.

Pero también nos encontramos con una cultura del gasto por el gasto muy implantada en todos los ámbitos de nuestra competencia. Duplicidades en los servicios, ineficiencias en la gestión, más corbatas que batas, una nula política de compra centralizada… Éstos han sido algunos de los mimbres con los que se ha tejido la cesta que ahora tenemos en nuestras manos y que estamos reparando a golpe de esfuerzo, de trabajo, de entrega y, por supuesto, a través de la implicación de los profesionales sanitarios y de los propios pacientes.

Aunque otros asuntos políticos han acaparado últimamente la atención pública, el debate sobre la solvencia y sostenibilidad de nuestro sistema sanitario es el tema que agobia a políticos, gestores y ciudadanos. ¿Cuáles son las soluciones para equilibrar el creciente e imparable coste de los servicios sanitarios y la necesidad de su financiación? ¿Son compatibles medidas como el copago con la equidad?

La solvencia y la sostenibilidad del sistema son más que un debate. Son una condición sine qua non si realmente queremos salvaguardar el fantástico sistema sanitario que hemos conseguido construir entre todos a lo largo de tantos años y preservarlo además para las generaciones futuras.

En Sanidad no podemos jugar al regate corto. No se puede mantener el nivel de gastos que hemos tenido hasta ahora solo para salvar la cara y no aguantar el chaparrón que acarrean las reformas. Esto ocasionaría el colapso total del sistema, quizá no hoy ni mañana, pero sí dentro de muy pocos años, cuando el envejecimiento de la población nos obligue a hacer un cambio brusco de estrategia con graves consecuencias.

Debemos prepararnos para lo que vendrá. Todos los indicadores apuntan a que la población envejecida en Extremadura y en el resto del país se incrementará a un ritmo pasmoso y, ante esa realidad, solo cabe empezar a sembrar los frutos que pretendemos recoger mañana y que no son otros que el mantenimiento de los niveles de calidad, gratuidad y universalidad que caracterizan a nuestro sistema público.

En nuestra comunidad autónoma estamos en este momento trabajando en una batería de 75 medidas que configuran el Plan Estratégico del SES para 2013, que presentaremos en breve, y que recoge algunas de las líneas maestras de nuestras actuaciones para hacer frente a los retos que se nos plantean. Se trata de medidas de gestión, de eficiencia en la utilización de los recursos, no de recortes. Estamos ante la oportunidad de hacer más con menos y tenemos que demostrar entre todos que es posible, como de hecho ya estamos haciendo en Extremadura.

Me pregunta, además, si medidas como el copago son compatibles con la equidad. A mi modo de entender, todo depende de en base a qué criterios se aplique ese copago y creo que, en el caso del farmacéutico, hemos acertado incorporando la progresividad de la contribución del paciente en base a su nivel de renta, porque no hay más justicia que conseguir que pague más quien más tiene y menos o nada quien menos o nada tiene.

Hace más de seis años se aprobó la denominada Ley de Dependencia, que supone un indudable avance para la atención de las personas dependientes pero que requerirá una importante financiación. ¿Cree posible la nítida separación entre Dependencia, atención social y atención sanitaria, que sin duda afectará a la financiación de cada una de ellas?

Sinceramente, no creo que la separación entre estas materias sea el camino acertado. De hecho, desde el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, en coordinación con las comunidades autónomas, se está capitaneando la creación, por primera vez en España, de un Espacio Único Sociosanitario, que ofrecerá un nuevo enfoque coordinado en la prestación de los servicios asociados al bienestar de las personas.

Lograr que un día el ciudadano no tenga que recorrer las distintas administraciones para obtener de ellas los servicios y prestaciones que legítimamente le corresponden, sino que sean las Administraciones las obligadas a ponerse de acuerdo es el objetivo sobre el que pivota este gran proyecto.

No resulta comprensible que servicios importantes para la salud y el bienestar apenas tengan comunicación entre sí. Por ello, la consecución del Espacio Común, a través del Pacto por la Sanidad y los Servicios Sociales, resultará fundamental para mejorar el cuidado y la atención de la salud de los ciudadanos, pues en la mayoría de los casos, su salud y la atención de sus necesidades sociales son interdependientes.

Hay muchas personas y organizaciones que se cuestionan la necesidad de una organización gerencial en nuestras organizaciones sanitarias. ¿Cree que somos necesarios? ¿Cuál es su opinión sobre la aportación de los equipos directivos a la mejora de la eficiencia de nuestro sistema sanitario? ¿Cómo encajaría la gestión ó el gobierno clínico en este tipo de organización?

Es precisamente en estos momentos de dificultades económicas donde se pone de manifiesto en mayor medida la necesidad de una organización gerencial que sea capaz de dirigir, coordinar y motivar tanto a los directivos como a los cargos intermedios, que son el auténtico eslabón de enganche de la cadena de transmisión del sistema.

En este sentido, en Extremadura apostamos firmemente por la profesionalización de los equipos directivos porque creemos en su capacidad de fomentar el trabajo en equipo, que en Sanidad como en todos los ámbitos es fundamental para garantizar el éxito.

En nuestro caso, la reorganización de las áreas de salud en un modelo de dos áreas con una sola Gerencia ha permitido una mejora de la gestión en cada zona, aprovechando mejor los recursos y compartiendo problemas y soluciones con el objetivo de ofrecer un mejor servicio a los usuarios. Estas medidas han posibilitado que podamos seguir ofreciendo una Sanidad de calidad a pesar de la disminución de los presupuestos.

En la comunidad autónoma de Extremadura, y desde la Consejería de Salud y Política Social, hemos dado pasos importantes para concienciar a los profesionales en la gestión de la Sanidad. A raíz de la aplicación de la normativa de las 37,5 horas en el pasado verano, se estableció un diálogo con los profesionales sanitarios que vamos a retomar en breve, y que trata de aprovechar su experiencia clínica con objetivos basados sobre todo en la eficiencia, que actualmente consideramos es el camino para asegurar la sostenibilidad del sistema. Nuestra intención es seguir profundizando en la búsqueda de la eficiencia a través de la gestión clínica y de proporcionar al profesional una mayor autonomía en la gestión de los recursos.

Extremadura ha optado por la Gerencia única de área en sus organigramas. ¿Se han unificado también los presupuestos de asistencia especializada, Atención Primaria, atención sociosanitaria y salud mental? ¿Se realiza su asignación de forma descentralizada en cada área de acuerdo con los objetivos del Plan de Salud?

Dentro de la estructura presupuestaria global del Servicio Extremeño de Salud se encuentran integrados (en un sólo presupuesto pero con distintos programas) los relativos a Atención Especializada, Atención Primaria y Salud Pública.

El presupuesto relativo a la Salud Mental se encuentra recogido dentro de Atención Especializada y de Atención Primaria, dependiendo del nivel asistencial en el que se presten los servicios, ya que no existe Dirección General como tal.

La atención Sociosanitaria se encuentra integrada en el Sepad con presupuesto independiente del SES. Una vez elaborado el presupuesto definitivo de los dos organismos, se distribuyen o asignan presupuestos y objetivos a las diferentes áreas de salud que a su vez integran las Gerencias de Área. Y en el caso del Sepad se distribuyen por programas y se asignan presupuestos operativos a cada uno de los centros.

El modelo sanitario de Extremadura casi no contempla la utilización de los recursos privados para la provisión de servicios sanitarios con financiación pública. ¿Es este un objetivo político o se debe a otras razones?

Es cierto que, en Extremadura, el peso de los conciertos no alcanza los mismos niveles que en otras comunidades autónomas. Sin embargo, sí tenemos una gran cantidad de servicios externalizados que se han confirmado como complemento necesario para el funcionamiento de lo público y que ya fueron puestos en manos de empresas privadas por el Partido Socialista cuando gobernaba esta región.

El Gobierno debe estar para proveer soluciones, no para dar problemas. Como responsable de la Sanidad en Extremadura le puedo garantizar que no nos sentimos condicionados por complejos ideológicos, entre otras cosas, porque la colaboración público-privada no es un invento del PP, sino una fórmula que ha sido ampliamente utilizada por gobiernos de todos los colores políticos a lo largo y ancho de nuestra geografía.

Apostamos por el mantenimiento del carácter público de la Sanidad, que está fuera de todo debate. Pero no engañamos acerca de esta otra realidad, la de la colaboración con las empresas privadas que es antigua y que sin duda seguiremos utilizando para garantizar la calidad de nuestros servicios.

De hecho, uno de mis principales retos como consejero de Salud y Política Social es que en esta legislatura vea la luz un hospital muy esperado por todos los extremeños. Me refiero al futuro hospital comarcal de Don Benito-Villanueva, que remediará la pésima situación en la que se encuentran las actuales instalaciones, y que ya los socialistas planeaban construir utilizando fórmulas de colaboración público-privada. Estamos usando los informes que el PSOE nos dejó sobre la mesa.

En Extremadura se abordó desde hace años un ambicioso proyecto de Sistema de Información Integral. El proyecto Jara. ¿Están satisfechos con los resultados? ¿Han logrado la integración de la Historia Clínica? ¿Tienen una evaluación de sus costes?

Podemos decir que estamos moderadamente satisfechos. Un proyecto tan ambicioso como usted ha señalado necesita un recorrido amplio antes de estar funcionando en su totalidad. Ahora bien, hay que pensar que contar con la historia clínica digital integrada, la receta electrónica, que está implantada en nuestra comunidad al cien por cien entre otras cuestiones de este tipo, facilitan el trabajo, reducen la carga burocrática que soportan los profesionales y sobre todo aumentan la seguridad del usuario.

Aunque todavía queda recorrido podemos decir que la historia clínica en general está integrada en el sistema. Además estamos integrados con la Historia Clínica del SNS del Ministerio y estamos en proceso de iniciar un proyecto de implantación de Historia Clínica Europea (epSOS).

Un sistema de información tan complejo y con un ámbito de aplicación tan extenso, que integra atención primaria, especializada, prescripción electrónica, laboratorio, diagnóstico por imagen… no es fácil de aplicar globalmente. Sin embargo, la historia clínica de todos los pacientes es accesible desde cualquier hospital o centro de salud de nuestra región.

Extremadura está en condiciones de capitanear los proyectos de tarjeta sanitaria y receta electrónica común para todas las comunidades autónomas y el ofrecimiento está lanzado.

Sobre la evaluación de los costes de este proyecto, le puedo comentar que se realiza de forma permanente, porque supone un gran esfuerzo para esta administración mantener los presupuestos de este proyecto en el actual contexto económico. Sin embargo, lo estamos haciendo desde la convicción de que redunda en beneficio de todos los extremeños y de que nos coloca en la vanguardia tecnológica de los sistemas sanitarios europeos.

Por último, ¿cuáles son los mayores logros que ha alcanzado? ¿Qué objetivos tienen hasta el final de esta legislatura?

Uno de los principales logros que hemos alcanzado los extremeños en el ámbito sanitario ha sido sin duda el mantenimiento de la paz social, gracias a que desde el principio hemos creído en que los profesionales sanitarios deben estar en el centro de la toma de decisiones.

Por eso, una de las primeras cuestiones que propicié cuando me convertí en consejero fue precisamente un Pacto por la Sostenibilidad de la Sanidad Pública Extremeña, en el que seguimos trabajando de la mano gestores y profesionales y cuyo epicentro son los pacientes, que son el objetivo final de nuestros desvelos.

Pero hemos dado muchos pasos decisivos en lo que llevamos de legislatura. Hemos conseguido asentar la cultura de la compra centralizada de forma seria y sostenida. Hemos conseguido mejorar nuestro tiempo de respuesta en nuestras obligaciones con las farmacias. Liquidaremos en este primer semestre de 2013 todas las deudas que veníamos arrastrando con nuestros proveedores. Es complicado resumir todo lo que se ha hecho y lo que se sigue haciendo.

Los objetivos hasta el final de la legislatura se centran principalmente en seguir combatiendo la deuda y el déficit, que son los enemigos naturales de la sostenibilidad del sistema. Entre otras cosas porque cada euro que le ganamos al despilfarro es un euro más para reinvertir en todo lo que sí es necesario para que las cotas de calidad que actualmente ofrecemos sean aún mejores en el futuro y para que exista mayor cohesión y equidad en el acceso a los servicios sanitarios.

Sabemos que la Consejería de Sanidad no es “una perita en dulce “, que da muchos dolores de cabeza pero que también puede dar muchas satisfacciones. Con sinceridad y con la experiencia acumulada, ¿volvería a aceptar la Consejería de Sanidad?

Por supuesto que sí. Tengo una gran vocación de servicio a mi tierra y al proyecto de gobierno que estamos llevando a cabo y siempre estaré al pie del cañón, tanto a las duras como a las maduras, en Sanidad o donde se considere que puedo prestar mis servicios.

Ser consejero de Sanidad, si bien es cierto que no es una tarea fácil, tampoco es ingrata. Le puedo asegurar que en el tiempo que llevo al frente de esta cartera he disfrutado también de muchas satisfacciones personales que me acompañarán para siempre porque ya son parte de mi vida.

Le agradecemos el tiempo que nos ha dedicado y sus opiniones, que sin duda clarificarán a nuestros socios la postura de la Consejería de Sanidad de Extremadura sobre los asuntos transcendentales que hemos comentado.

Crear pdfVer en pdf | Versión para imprimir de este documento Versión imprimir | Enviar la referencia de este documento por email enviar por email