19º Congreso Nacional de Hospitales

EN LA COMUNIDAD VALENCIANA Y EN CATALUÑA

Dos programas punteros refuerzan la autonomía del enfermo


Se exponen sus resultados en la 1ª Jornada Precongresual

Redacción. San Juan de Alicante En la 1ª Jornada Precongresual y en línea con el lema del Congreso, se celebró una mesa de debate en torno a El paciente experto y los servicios sanitarios, donde se expusieron experiencias al respecto en distintas comunidades autónomas.

En este sentido, en la Comunidad Valenciana, el Plan de Eficiencia, Calidad Asistencial y Seguridad del Paciente de la Consejería de Sanidad 2014-2017 contempla la implantación del Programa del paciente experto y el desarrollo de actividades orientadas a la formación en el autocuidado de pacientes. “En la Comunidad Valenciana, han tenido lugar diferentes experiencias de educación para el autocuidado en los diferentes departamentos de salud”, explica Vicente Segura, jefe de Servicio de Atención y Comunicación con el Paciente de la Consejería de Sanidad.

“En el portal CuídateCV se publican consejos y vídeos sobre estilos de vida saludables para todas las edades, clasificados por temática los principales problemas de salud, estando todas las publicaciones avaladas por la Consejería de Sanidad”. Para Segura, las mejoras que el “paciente experto” consiga con el autocuidado serán útiles también para su familia y para el grupo de pacientes que ayude, y eso repercutirá en el sostenimiento de los servicios sanitarios.

JPEG - 208.7 KB
Los componentes de la Mesa de debate. De arriba abajo y de izquierda a derecha: Roberto Ferrándiz (moderador), Joaquín Martínez (gerente de la Clínica La Luz de Madrid), Fidela Mirón (vocal de FEDER), Ángeles Prieto (directora de la Escuela de Pacientes de la Escuela Andaluza de Salud Pública), Pilar Román (Presidenta de la SEMI), Vicente Segura (jefe del Servicio de Atención y Comunicación con el Paciente de la Comunidad Valenciana), Assumpció González (Jefa del Programa Paciente Experto de Cataluña) y Juan Antonio Marqués (moderador).

Otro ejemplo lo encontramos en Andalucía, cuya Escuela de Pacientes cuenta en la actualidad con una red de 500 profesores-pacientes que han formado a más de 10.000 personas. Según María Ángeles Prieto, directora de la Escuela de Pacientes, perteneciente a la Escuela Andaluza de Salud Pública de la Consejería de Igualdad, Salud y Políticas Sociales de Andalucía, “más de 300 unidades clínicas están implicadas en este proyecto y cuentan con aulas de formación de pacientes como actividades dentro de sus Planes de Participación Ciudadana, con el apoyo y colaboración de miles de profesionales sanitarios”.

Tras casi seis años de andadura, la Escuela de Pacientes ofrece formación para personas con fibromialgia, diabetes, personas cuidadoras, niños y adolescentes con asma y alergias alimentarias, personas con enfermedades del corazón, problemas respiratorios obstructivos, cáncer colorrectal y mujeres con cáncer de mama. A este respecto, María Ángeles Prieto destaca que “la evidencia científica, según estudios de la Universidad de Stanford, nos muestra que los pacientes formados, concienciados, disminuyen el número de visitas médicas, muestran una disminución de las complicaciones, así como del número de ingresos y de las situaciones agudas de emergencia, mejoran el cumplimiento terapéutico y, asimismo, hay una reducción del número de depresiones y del número de bajas asociadas a la enfermedad”.

Por su parte, el Programa Paciente Experto Catalunya® comenzó su andadura en 2006, enmarcado en un proyecto de gestión de patologías. A este respecto, Assumpció González Mestre, jefa del Programa Paciente Experto Catalunya, destacó del mismo la adaptación al ámbito comunitario en el que viven los pacientes: “El programa está adaptado a la realidad de nuestra ciudadanía, de forma que el equipo de profesionales sanitarios, el paciente experto, al que se le forma durante un mes y medio, y los pacientes pertenecen todos al mismo área geográfica”.

Esta adaptación repercute en que sea más sencillo y eficiente eliminar el estigma asociado a la enfermedad y normalizarla. En cuanto a los objetivos, Assumpció González Mestre destaca “la implicación y satisfacción de los pacientes, mejorar sus conocimientos y calidad de vida, que realicen autocuidados, mejorar el cumplimiento, disminuir las visitas al médico y enfermería de Atención Primaria y disminuir las visitas a urgencias y los ingresos hospitalarios por descompensación”.

A cierre de 2013, 3.191 pacientes habían participado en el Programa de los cuales 233 habían ejercido de paciente experto en 316 grupos, con la colaboración de 649 profesionales (médicos, enfermeras y trabajadores sociales) de 212 equipos de atención primaria, si bien “el crecimiento de la participación desde enero de 2014 está siendo exponencial”, explicó González Mestre.

En cuanto a los resultados, esta experta comenta que “observamos mejora en los hábitos de vida, conocimientos, calidad de vida y autocuidados en los participantes. Además, es muy destacable el hecho de que esta mejora aumenta y se mantiene en el tiempo a los seis y 12 meses de finalizar la intervención sin que se haya realizado ninguna otra actuación. En cuanto a la utilización de los recursos sanitarios observamos un disminución de los mismos cuando comparamos un año antes del inicio de la intervención respecto a un año después de la finalización de la misma”.

En el ámbito de las enfermedades poco frecuentes es más difícil introducir la figura de paciente experto, por su gran número y dispersión. Fidela Mirón, vocal de la Junta Directiva de la Federación Española de Enfermedades Raras, así lo expuso, al reconocer que a veces se sienten más como “pacientes experimentales” porque se encuentran con impedimentos para acercarse a los profesionales sanitarios. “Creo que uno de los cambios inmediatos que debe afrontar el sistema es el de suprimir gran parte de los problemas administrativos”.

Pilar Román, presidenta de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI), aseguró que, a veces, los pacientes también saben más de las repercusiones de una prueba diagnóstica que los propios médicos. Cada vez es más frecuente que se planteen, por ejemplo, si el riesgo de radiación equilibra el beneficio obtenido.

“Los profesionales tenemos que cambiar de actitud en la forma de atender a nuestros pacientes y compartir más con ellos. Y no deberían hacerse sólo escuelas de pacientes, sino también escuelas de profesionales para formarnos en este nuevo enfoque”. Román insistió en que tiene que ser un cambio “bastante profundo y cuanto antes”, que afecte no sólo al sistema sanitario, sino también a la Universidad, a la sociedad y a la Administración pública.

Por su parte, Joaquín Martínez, gerente de la Clínica La Luz, afirmó que las asociaciones de pacientes pueden ser importantes palancas de cambio en la renovación del sistema, “que es una dinámica lenta pero irrenunciable, aunque no debemos olvidar que el papel del médico y del paciente es muy distinto”.

Han intervenido como ponentes de la jornada: Vicente Segura, jefe de Servicio de Atención y Comunicación con el Paciente de la Consejería de Sanidad de la Comunidad Valenciana; Pilar Román, presidenta de la Sociedad Española Medicina Interna (SEMI); Assumpció González, jefa del Programa Paciente Exporto Catalunya®; Joaquín Martínez, gerente de Clínica La Luz de Madrid; María Ángeles Prieto, directora de la Escuela de Pacientes de la Escuela Andaluza de Salud Pública; y Fidela Mirón, vocal de la Junta Directiva de Federación Española de Enfermedades Raras. Como moderadores de las mesas, asistieron Roberto Ferrándiz, presidente del Comité Local 19 CNHyGS, y Juan Antonio Marqués, presidente del Comité Organizador 19 CNHyGS.

Crear pdfVer en pdf | Versión para imprimir de este documento Versión imprimir | Enviar la referencia de este documento por email enviar por email