Entrevista

BRÍGIDA MENDOZA, CONSEJERA DE SANIDAD DE ISLAS CANARIAS

“El calendario político es corto para cualquier reforma de calado”


Por: Julio Villalobos Hidalgo e Isabel Tovar García

Sra. Consejera, queremos agradecerle la deferencia que ha tenido con la Sociedad Española de Directivos de la Salud, Sedisa, al concedernos esta entrevista. Nuestra Sociedad, la cual supongo que Ud. conoce perfectamente, engloba a la mayoría de los directivos de las organizaciones sanitarias de nuestro país. Seguro que nuestros socios estarán muy interesados en conocer su opinión sobre los temas que a todos nos preocupan, especialmente en el turbulento entorno social y económico en que nos hemos desenvuelto durante los últimos años y que ha afectado de forma notable a nuestro sistema sanitario.

Brígida Mendoza.

La mayoría de los ciudadanos, políticos y gestores coincidimos en que tenemos un excelente sistema sanitario, con una gestión transferida desde 1994 en el caso de esta comunidad autónoma. ¿Cuáles son los principales problemas a los que se enfrenta Canarias para dotar a sus ciudadanos de una sanidad equitativa y eficiente?

En numerosas ocasiones he aludido a la solicitud constante al Gobierno de España, por parte de la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, de la subsanación de la insuficiencia financiera que mantiene con todos los canarios y Canarias derivada de la aplicación del modelo de financiación sanitaria vigente entre 2002 y 2009, que asciende a 2.161 millones de euros con la última actualización que hemos efectuado.

En relación con todas estas infraestructuras y su dotación presupuestaria querría, una vez más, aprovechar una entrevista para hacer llegar al Gobierno de España la necesidad de solventar este déficit de financiación y así poder evitar llegar a la situación en la que están otras comunidades autónomas.

Además, en 2014, Canarias es la tercera comunidad autónoma peor financiada por parte del Gobierno de España, con 252 euros menos que la media que recibe cada español y 858 euros menos que la que recibe cada ciudadano de Cantabria, comunidad que más recibe per cápita del Estado.

A todo ello hay que unir que contamos en 2014 con cerca de 500 millones de euros menos en sus Presupuestos en relación con 2009.

Así, a pesar de todo, mantenemos una sanidad que, según el “Índice de competitividad Regional de la Unión Europea 2013” (un Informe elaborado para la Dirección General de Política Regional de la Unión Europea) destaca que la Sanidad en Canarias está entre las 50 mejores de la Unión Europea, concretamente en la posición 36 de entre 262.

Por debajo de Canarias se sitúan, por ejemplo: todas las regiones de Finlandia (excepto Alan); de Francia (excepto Île de France); de Alemania (excepto Stuttgart); de Italia (excepto Trento, Liguria, Marche, Toscana y Lombardía) y países como Irlanda, Luxemburgo, Austria, Bélgica, Portugal, Grecia, Bulgaria, República Checa, Polonia, Hungría, Chipre, Eslovenia, Croacia, Lituania o Letonia, entre otras.

Canarias, por su insularidad y lejanía de la Península, presenta problemas específicos, que sin duda afectan a la atención sanitaria de sus ciudadanos. ¿Cuáles son sus rasgos diferenciales? ¿Que comporta esta situación a la Atención a la Salud de los ciudadanos de esta comunidad autónoma?

Precisamente, la insularidad y lejanía nos obliga a tener una sanidad más desarrollada; por ejemplo, a contar con un hospital en cada isla. Además, la población canaria se ha incrementado en más de un 40 por ciento con respecto a 1994 y, para atender a esta demanda, los recursos en infraestructuras han experimentado un notable crecimiento.

Tras veinte años de transferencias sanitarias, la evolución de las prestaciones en nuestra comunidad autónoma ha progresado significativamente. Ello ha ido acompañado de la incorporación de nuevos servicios a la cartera de Atención Primaria y nuevas prestaciones.

En Atención Especializada, hemos incrementado en más de 400 el número de camas funcionantes, lo que ha venido aparejado con la implantación de nuevas tecnologías, al margen de la importante inversión en equipamiento que ha conllevado la puesta en marcha de las nuevas infraestructuras.

Además de la mejora en la calidad y confortabilidad de las instalaciones, se han puesto en marcha nuevos servicios y nuevas unidades, y hemos incrementado las prestaciones en todas las islas.

Como hecho diferencial del archipiélago conviene señalar, asimismo, la mejora de las prestaciones asistenciales en los hospitales de las islas no capitalinas, con incremento de las carteras de servicios, en ocasiones mediante la creación de nuevas unidades y, en otras, estableciendo el desplazamiento periódico de los facultativos y, en definitiva, acercando la asistencia a nuestros ciudadanos.

La eficiencia de la gestión de las organizaciones pública y privada es una de las grandes discusiones en el entorno sanitario actual. Esta Consejería históricamente se ha apoyado en el sector privado para la Atención de los ciudadanos, pero sin avanzar en los modelos PPP desarrollados en otras comunidades autónomas.

¿Cuál es la política futura en esta colaboración público-privada?

La Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias ha optado por un modelo en el que apuesta por mantener como públicos sus servicios sanitarios esenciales y por continuar manteniendo abiertos todos sus hospitales, centros de salud y urgencias. Ello no es óbice para apoyarnos también en la concertación pero siempre desde la óptica de lo público.

En plena crisis económica, el debate sobre la viabilidad y sostenibilidad de nuestro Sistema Sanitario está en la preocupación de políticos, gestores, profesionales y ciudadanos. ¿Cuáles son las soluciones para equilibrar el creciente e imparable coste de los servicios sanitarios y la necesidad de su financiación? ¿Es compatible medidas como el creciente copago con la equidad?

Asistimos a un profundo cambio en la concepción del sistema sanitario. La aprobación por parte del Gobierno de España de nuevos Reales Decretos y Reales Decretos Ley nos ha sumido en un nuevo orden de las cosas. Desde el Gobierno de Canarias siempre hemos sido muy claros en cuanto al tema del copago: estamos radicalmente en contra.

Algunas comunidades autónomas han optado en sus organigramas por la Gerencia Única de Área para intentar integrar la Atención Especializada, La Primaria, Socio Sanitaria y la Salud Mental. En Canarias hay una larga experiencia de este modelo en las islas menores. ¿Cree que la Gerencia Única de Área, aporta ventajas en la gestión de las organizaciones sanitarias? ¿Cuáles han sido los resultados?

En Canarias, cada isla cuenta con una Dirección de Área de Salud que es la que nos acerca a los ciudadanos teniendo en cuenta la condición de archipiélago.

La introducción de las tecnologías de la información en nuestras organizaciones, no se ha llevado a cabo con la eficiencia que su potencialidad presumía. ¿En qué grado de implantación están las TIC en esta comunidad autónoma? ¿Tenemos una organización capaz de utilizar eficientemente estas tecnologías?

El Servicio Canario de Salud está llevando a cabo una renovación tecnológica de su sistema de información sanitario con la Gestión Asistencial e Historia Clínica Informatizada; integrando la Historia Clínica de Atención Primaria y de Atención Especializada; la Receta Electrónica Continua Canaria; el acceso electrónico del ciudadano a su Historia Clínica a través de la página web; la Digitalización de Imágenes de Rayos e interoperabilidad entre los servicios de rayos o la Gestión de consultas externas, la incorporación de la telemedicina y, actualmente, de la Teleconsulta.

Hay muchas personas y organizaciones que se cuestionan la necesidad de una organización gerencial en nuestras organizaciones sanitarias. ¿Cree Ud. que los directivos somos realmente necesarios? ¿Cuál es su opinión sobre la aportación de los equipos directivos a la mejora de la eficiencia de nuestro Sistema Sanitario?

La Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias tiene entre sus objetivos prioritarios promover todas aquellas acciones que impulsen la optimización de los servicios y estructuras directivas en pro de alcanzar mayores cotas de excelencia con los recursos disponibles y de mejora de la eficacia en todos los niveles. El desarrollo de estos objetivos debe estar recogido en el Plan de Salud, que debe ser un Plan Estratégico y en el que nos encontramos avanzando actualmente tras haberlo adaptado al nuevo escenario económico y social.

Con frecuencia, tras un cambio político, asistimos a cambios generalizados en los puestos directivos de las organizaciones sanitarias. ¿Cómo debe combinarse la fidelidad política y la destreza profesionales en gestión para mantener estable los puestos directivos de las organizaciones sanitarias públicas cuya continuidad es crucial para el progreso de la organización que dirigen?

En este punto me gustaría destacar que todo lo que se ha podido conseguir en Canarias ha sido gracias a la mejor baza de la sanidad canaria: los profesionales del Servicio Canario de la Salud.

Tras algo más de tres años como consejera, ¿cuáles son sus objetivos a corto y medio plazo para esta Consejería?

En primer lugar, tenemos que “concienciar a los pacientes” no sólo de sus derechos, sino también de sus obligaciones con el sistema de salud fomentando un uso racional de los recursos, coresponsabilizando a la ciudadanía de su salud e informándoles del coste de los servicios sanitarios que recibe.

En segundo lugar, los profesionales tienen que ser el eje principal del cambio. Sin ellos, es imposible y tenemos que conseguir su implicación.

En tercer lugar, hay que ejercer entre todos los agentes sociales y políticos un ejercicio de madurez y responsabilidad. Los calendarios políticos son cortos y limitados para cualquier reforma de calado que se quiera proponer o implementar. Debemos ser capaces de sacar la Sanidad del debate electoralista y trabajar internamente para dar una atención excelente y garantizar resultados óptimos.

En cuarto y último lugar, es necesario gestionar el cambio del sistema de manera armonizada y coherente, y desde una perspectiva holística, global y cooperativa entre Estado y comunidades autónomas.

Para ello, es necesario acordar un punto de encuentro, que pudiera ser el seno del Consejo Interterritorial, donde pueda ejercerse una nueva forma de hacer política sanitaria basada en la cooperación y colaboración entre agentes sociales en aras de fortalecer la coordinación que demanda un Sistema Nacional de Salud descentralizado como el nuestro. Y donde se llegue a soluciones estructurales de futuro en temas como son, entre otros: las reformas legislativas y/o normativas, tanto en el área de recursos humanos, como de formación de personal sanitario; mecanismos de evaluación e incorporación de nuevas tecnologías, que permitan economías de escala para todas las comunidades autónomas y contribuyan a contener el gasto sanitario de manera efectiva y real; por el contrario, no impulsar desarrollos legislativos que provoquen incrementos en los gastos de las comunidades autónomas sin previo consenso sobre su necesidad, oportunidad y fuentes de financiación; y el desarrollo de mecanismos de coordinación que velen por evitar las diferencias en la prestación sanitaria entre comunidades autónomas, garantizando que sea efectiva una cartera de servicios básica y común en todo el territorio nacional.

De igual forma, el desarrollo de mecanismos de coordinación que establezcan políticas comunes en materia de personal, y que promuevan la homogenización de las condiciones retributivas de los profesionales sanitarios para el conjunto del Sistema Nacional de Salud.

La adopción de estándares técnicos homogéneos para permitir la interconectibidad de todos los sistemas de información entre las Comunidades Autónomas y el Ministerio.

La dotación adecuada y suficiente de los Fondos de Cohesión, en los términos expuestos al hablar de la financiación sanitaria, con carácter finalista, para garantizar la superación de los desequilibrios territoriales, la equidad en el acceso y el mantenimiento de una cartera de servicios común y homogénea en todo el territorio del país. En concreto, para Canarias debe desarrollarse la disposición adicional octava de la Ley de Cohesión y Calidad del Sistema Nacional de Salud en relación con los criterios para el establecimiento de los servicios de referencia.

Por último, redefinir el papel del Consejo Interterritorial como órgano de cooperación entre la Administración General del Estado y la Administración de las Comunidades Autónomas, debiendo asimilar su funcionamiento al de las Conferencias Sectoriales, con mayor capacidad de decisión, vinculación de las decisiones adoptadas y de corresponsabilidad.

Por tanto, afirmar que desde Canarias invitamos al diálogo y a la acción, a nivel del Sistema Nacional de Salud.

Le agradecemos el tiempo que nos ha dedicado y sus opiniones, que sin duda clarificarán a nuestros socios la postura de la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias.

Crear pdfVer en pdf | Versión para imprimir de este documento Versión imprimir | Enviar la referencia de este documento por email enviar por email