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Sector salud como motor económico: sí, pero…


Colomer, Jordi.

Desde los años 90, en el sector salud se repite de forma insistente que la salud no debería considerarse sólo como un gasto, sino todo lo contrario, que es capaz de generar riqueza.

Probablemente, y de forma injusta, el sector salud no puede mirarse sólo como un gasto y aplicarle sólo restricción y contención presupuestaria a discreción sin pensar en que este sector genera una serie de beneficios a nivel económico. Nadie puede dudar, bajo el prisma de una localidad mediana, el impacto económico del sector salud que le representa para esta población la localización de un hospital y centros de Atención Primaria respecto al empleo directo e indirecto que genera, y su efecto a sus proveedores más cercanos.

No es el objeto de este artículo poner en duda el papel que juega en nuestra economía local, sino la insistencia en el sector de esta bondad para justificar su importancia y poder reivindicar más financiación. Eso sí: sin una transparencia en los resultados clínicos y económicos, así como una evaluación en su desempeño, o, en otras palabras: su eficiencia.

Nuestro sistema sanitario presenta unas semejanzas con una mayoría de países de nuestro entorno en relación a su financiación pública como Reino Unido, Suecia, Canadá, Finlandia, Francia, Alemania. En disponer de un sistema mayoritariamente universal como Reino Unido, Suecia, Australia, sin embargo, el factor diferencial del sistema sanitario español reside en la provisión, o mejor en la producción que en su gran mayoría está bajo las reglas de su administración pública.

Es evidente que, en este sentido, estamos muchísimo más cercanos a Cuba y a una lejana distancia de Suecia y Reino Unido, países estos últimos que insistimos en copiar sin reconocer nuestro patrón productivo, con los males que acarrea un cuerpo de funcionarios de por vida. Como nos recuerda Francisco Longo: "Su hiperprotección conlleva la falta de riesgo del colectivo con unas consecuencias anómalas para la sociedad, como el encarecimiento de los servicios y la distorsión de la labor sindical".

En un reciente informe elaborado por la Cámara de Comercio de Barcelona 2se ha estudiado el impacto del sector salud en la economía. En este informe se afirma, probablemente con razón a la metodología utilizada, que el sector de la salud en Catalunya genera un valor añadido bruto (VAB) de cerca 8.196 millones de euros corrientes en el año 2006, lo cual representa el 17 por ciento del VAB sanitario Español y el 5 por ciento del conjunto de la economía catalana. Este último porcentaje sitúa a este sector salud como el sexto más importante de Catalunya de un total de 27 sectores. Sólo superado por el inmobiliario y servicios empresariales, comercio y reparación, construcción, hostelería, y transporte y comunicaciones.

En este sentido, en el año 2007 el 79,9 por ciento del VAB del sector salud se corresponde a gastos de personal y el 20 por ciento restante al excedente bruto de explotación (EBE) . Tratándose de un sector de servicios, no podría ser de otra manera la importancia del componente factor trabajo, como así mismo su alta especialización si se compara a otros sectores como la hostelería, inmobiliario, etc. Por tanto, el informe concluye que el sector salud ha contribuido de forma destacada en el crecimiento de la economía catalana en términos de VAB. Así mismo, dicho informe, en este sentido resalta que este aumento se concreta básicamente en términos de ocupación. Desde el año 2001, prácticamente todos los años los afiliados al sector salud han crecido por encima de los afiliados de Catalunya (7% sector salud a Catalunya y 2 por ciento Catalunya de media anual, respectivamente). Este comportamiento de los afiliados del sector salud a Catalunya han estado, en términos generales, muy similar al conjunto de España. Por último, en este informe de la Cámara de Comercio de Barcelona, podemos observar que en el año 2008, en plena crisis económica, mientras los afiliados totales de la economía disminuyeron el 4,1 por ciento, los afiliados del sector salud crecieron el 4,5 por ciento.

Respecto a la valoración del dinamismo e innovación de la administración pública en España hay un determinado consenso interesado. Para unos el problema de su ineficiencia es por falta de coraje en aplicar las medidas oportunas, y para otros sencillamente es imposible una gestión eficiente con las reglas de una administración pública que se basa en un nombramiento que conlleva la inmovilidad, en contraposición a una relación contractual y evaluación según el rendimiento, patrón habitual para el conjunto de las administraciones del centro y norte de Europa. Los datos son reveladores, España se sitúa a un nivel intermedio de número de funcionarios, pero respecto a los países de su entorno de promedio sus retribuciones superan la media, son altas según su nivel de renta y son los que menos horas trabajan respecto al resto de los países que se comparan, y en este caso incluyendo Grecia, Italia y Portugal.3

En el informe de la Cámara de Comercio de Barcelona, también se analiza el papel de la investigación y de otras fuentes que son responsables del papel dinamizador del sector salud en la economía catalana. La investigación en los últimos años ha presentado un aumento significativo a nivel de infraestructuras, financiación pública y a diferencia del sector salud asistencial una importante financiación privada y de organismos públicos españoles y de la UE. En este sentido la investigación en España se ha traducido en un aumento significativo en el número de publicaciones (con un peso importante de la investigación biomédica) con respecto a los restantes países del mundo (9 puesto), pero sensiblemente inferior a su relevancia (20 puesto) y lamentablemente escaso y en particular la investigación biomédica en su traducción en patentes.4

Otro aspecto, sería estudiar aquellas otras fuentes dinamizadoras de la economía relacionadas con el sector salud con potencial de internacionalización y capacidad de atracción de capital: pacientes extranjeros, exportaciones farmacéuticas, congresos sanitarios, inversiones extranjeras y proyectos internacionales. Se acepta de la relevancia de su potencialidad, aunque en determinadas opciones como los pacientes extranjeros y la realización de proyectos internacionales en realidad es muy limitada. A modo de ejemplo, según datos de Farmaindustria las exportaciones de fármacos representa un volumen de 8.1223 M euros (el gasto farmacéutico público alcanza los 12.619 M euros).5 y los flujos de inversión extranjera directa en el sector salud en España en el periodo 2000-2008 han sido de 603 M de euros y 458M de euros de entrada y salida respectivamente.

Para alcanzar a valorar el alcance de estas cifras deberíamos tener presente las cifras de financiación pública destinada a Sanidad. Sólo el presupuesto consolidado del Departament de Salut y de sus organismos autónomos del año 2009, fue de 9.426.M de euros, de los cuales el 48.5% fueron destinados a los sueldos, el 24,5 por ciento farmacia y para servicios sanitarios (transporte sanitario, diagnóstico, material sanitario...) del orden 13,11 por ciento. En cambio de los servicios auxiliares y no sanitarios y compra de bienes del sector privado no sanitarios representan el 9,2 por ciento. (Limpieza, reparaciones, restauración, material de oficina......) .

El sector salud tiene un impacto relevante a nivel local, menos en otros sectores y escasa capacidad de generar riqueza a base de generar actividad privada de repercusión en el ámbito global, lo cual es esperable en un sector de éstas características. Actualmente la atracción de pacientes extranjeros representa el 13% de las altas de los centros privados agrupados por Barcelona Centre Mèdic (asociación que agrupa distintos proveedores privados que realizan su actividad en la ciudad de Barcelona). Aunque existe potencialidad en este sector no deberíamos olvidar que los países de origen de turismo médico más importantes son de EEUU, Reino Unido, seguidos de Canadá, Australia y Japón. Por ejemplo el sector salud del estado de Texas, que cuenta con el prestigioso centro médico de Houston representa el segundo sector económico después del petróleo, por una atracción de pacientes de todo EEUU, y de países del resto del mundo.

Es, por tanto, un sector que mayoritariamente se retroalimenta y tal como expresa el precitado informe respecto a su efecto multiplicador sobre la producción es inferior al del conjunto de la economía, por el peso que tienen los consumos intermedios sobre los recursos totales

La asistencia sanitaria pública en España es una prestación no contributiva y financiada básicamente con impuestos. Es relevante su papel dinamizador y de la ocupación, pero su capacidad de generar riqueza no se debería sobredimensionar. El esfuerzo de la financiación pública en la actualidad es del 70 por ciento, el resto es privado, es decir de prestaciones no cubiertas total o parcialmente (copagamiento farmacéutico, medicina cosmética, odontología, mutualismo,...etc.) y en aumento. En el periodo 1997-2007 la financiación pública ha aumentado de forma sensible y acorde a nuestra renta y en detrimento de otras partidas como ayudas familiares, a la vivienda y educación. En la próxima década las tortas habrán cambiado los términos sustancialmente. En el periodo 1997-2007 el crecimiento medio de España fue de 2 puntos por encima de la media UE-15, En la actualidad los escenarios de instituciones internacionales no se espera un crecimiento por encima del 2 por ciento hasta el 2012.6

Disponemos de un buen SNS, pero ineficiente, sin trasparencia, ni evaluación de su desempeño y enmarcado en un estado de bienestar por mejorar respecto a los países de la UE-15. El sector salud dinamiza la economía; pero no debería olvidarse que su origen es mayoritariamente público y que en su aplicación su capacidad de generar riqueza es muy limitada. El reto no es sólo pedir más financiación (pública o privada) con pagos de distinta índole), sino asegurar las prestaciones actuales, que no son pocas, con una mejora de la eficiencia. No se puede convivir de forma permanente en el déficit público, instalados en el victimismo y desesperación continua. La eficiencia es una actitud y realizar las reformas es cuestión de voluntad. En la actualidad el clima no es propicio por la falta de sentido de estado deseable a los distintos partidos políticos, más ocupados en sus propios intereses y contradicciones. Ahora toca por presiones externas la reforma laboral, del sistema financiero y de las pensiones, con prisas y con profundo desgaste 7. Quizás es pedir un imposible pero cuando las reformas lleguen al sector salud, nos gustaría disponer de otro escenario.

Bibliografía

1. Francisco Longo citado en Fijo para siempre, pero ¿inamovible? El País elpais.com/articulo/sociedad/Fijo/…/Tes

2. El sector de la salut a Catalunya. Cámara de Comercio de Barcelona. http://www.cambrabcn.org/c/document...

3. Koldo Exebarria en la conferencia “Ajust presipostari i reforma del sector públic, tensió productiva o improductiva?” 10 de junio de 2010, a ESADEFORUM

4. Essential Science Indicators http://sciencewatch.com/dr/cou/2008...

5. Farmaindustria . Memoria 2009 http://www.farmaindustria.es/idc/gr...

6. Colomer J El buen gobierno de las organizaciones sanitarias. La gobernabilidad es cuestión de todos. El buen gobierno sanitario. Springer Healthcare. Communications Ibérica. Madrid 2009 pàg 47-68

7. A cut too far? The G20’s budget cuts are less reckless than many fear. Be worried instead by the paucity of structural reforms. The economist Jun 10th 2010

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